Pediatras dicen que niños no deben ser separados de sus padres indocumentados

La Asociación Americana de Pediatría (AAP) se manifestó en contra de una medida que estudia el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés) de Estados Unidos para separar a los hijos de los padres cuando una familia de indocumentados sea detenida tras cruzar la frontera.

En una directriz que se publicará en la edición de abril de la publicación “Pediatría”, la AAP asegura que los niños “nunca deben ser detenidos o separados de sus padres a menos que un tribunal de familia competente lo decida” o preocupe su “seguridad” si siguen con sus progenitores.

En su opinión, los niños inmigrantes y refugiados deben ser tratados con “dignidad y respeto” y no se debe ponerlos en entornos que incumplan las “normas básicas” para su salud física y mental o exponerlos a “riesgos adicionales, miedo y trauma”.

La pasada semana el secretario del DHS, John Kelly, anunció que están considerando cambiar la política actual que permite a padres e hijos pasar juntos tres semanas bajo custodia de las autoridades, aunque pasados 21 días los niños tienen que ser liberados.

Con la nueva propuesta, los padres permanecerían bajo custodia de las autoridades en centros de detención para inmigrantes y los niños pasarían directamente al cuidado de los servicios sociales, mientras buscan a un pariente o una familia en Estados Unidos que quiera acogerlos.

La AAP asegura que ha documentado que esta separación y el tratamiento que reciben expone a los niños a “condiciones potencialmente traumatizantes”, que amenazan su salud y a “corto y largo plazo”.

En su opinión, los centros de detención a los que llegan miles de menores “no cumplen con el estándar básico de atención para niños”.

En el año fiscal 2016, llegaron a EE.UU. sin la compañía de un adulto 59 mil 692 menores, mientras que la cifra de unidades familiares fue de 77 mil 674. La mayoría de esos menores proviene de países de Centroamérica.

En los primeros cinco meses del actual año fiscal, que comenzó el 1 de octubre de 2016, el número de menores sin acompañante fue de 27 mil 591 y el de unidades familiares fue de 57 mil 267.