Maracaibo, Venezuela -

Ciudad

Así Somos// Mélida Plata, un ejemplo de lucha y entrega

viernes 29/01/2016
3:54 PM
  • Ana A. Anciani L.

  • @versionfinal

  • Archivo

Una nueva oportunidad de vida. Miles de razones para luchar y acompañar a esas mujeres guerreras que tocan a su puerta en busca de ayuda. Una mujer que ha sentido en carne propia la ansiedad y el sufrimiento que genera un diagnóstico de cáncer de mama.

Protectora y benevolente, son dos palabras que definen a Mélida Plata, presidenta de la Fundación Amigos de la Mujer con Cáncer de Mama (FAMAC). Su alegría por haber logrado atender unas 3.000 féminas con esa patología, no se puede ocultar, su sonrisa la delata.

El cáncer de mama se ha convertido en la primera causa de muerte oncológica de las mujeres en el país. Por ello, lograr crear conciencia de la importancia de la prevención, es la meta fundamental de quien desde hace tres años preside esta fundación. Plata es, sin duda, un ejemplo de mujer, y “como causa del destino” fue diagnosticada con esta enfermedad en el año 2002, cuando ya formaba parte de esta iniciativa.

Cada día, con el ardiente sol zuliano, la presidenta de la fundación le da más fuerzas a su objetivo que es salvar vidas, logrando que la sociedad pierda el miedo de acudir al médico y se cuide.

“Dentro de la sociedad quiero lograr que la gente tome conciencia de lo importante que es la prevención, de lo importante que es saber que una mamografía a tiempo, puede salvar la vida”. Su llamado va destinado tanto a jóvenes como adultas para que entiendan que “el cáncer es curable cuando se detecta a tiempo”.

Solidarios, alegres, hospitalarios y bondadosos. Son tan solo algunas de las cualidades de los zulianos, en quienes Mélida confía porque ponen su granito de arena para sumar a esta causa. Y es con estos valores como premisa que la labor iniciada hace 15 años, hoy se sigue materializando.

Día tras día, su tiempo lo dedica a esta labor voluntaria y “con las pilas puestas” tiende la mano a quienes, incluso, no cuentan con los recursos para costear los pasajes y poder buscar los tratamientos que ofrece FAMAC.

Tras haber padecido y superado el cáncer, Mélida Plata se sintió más unida a la fundación. Experiencia que además la ayudó a darse cuenta de la “odisea” que atraviesan muchas personas, por lo que agradece a Dios porque nunca le faltó nada.

Al ver que su contribución rinde frutos, esta valiente mujer se siente reflejada; hecho plasmado en su relajado rostro de satisfacción. “En agradecimiento a Dios por esa nueva oportunidad de vida, yo me he dedicado a FAMAC (…) Yo de verdad soy un testimonio y a ellas (las pacientes) les digo: lucha, el cáncer no es sinónimo de muerte, tú puedes hacer algo, tú puedes vivir, lo que no tienes es que dejarte vencer”.

En una palabra: “regocijo”, es lo que siente Plata al recibir la noticia de que una paciente ya salió de tratamiento. “Me siento feliz de ser útil a la sociedad. Yo creo que conseguí mi propósito en la vida que es servir a los demás y en este camino he tenido muchas satisfacciones”.

Como miembro de FAMAC, esta zuliana destaca que ha aprendido que “todo se puede cuando hay voluntad”. Se muestra confiada en que “siempre hay un mañana y tenemos que luchar por ello”.

Al frente de la fundación, asegura que todos los días ve la solidaridad en los contribuyentes. “El zuliano es solidario; es alegre, y la risa es un remedio infalible para cualquier cosa; es hospitalario, a pesar de la situación por la que estamos pasando, todavía tienen en su mesa un plato de comida para compartir; es bondadoso”.

A su juicio, los ciudadanos deben ayudar por obligación y por convicción. “Lo dice Jesús: ‘Comparte tu pan’. Si yo tengo, estoy obligada a ayudar para agradecer a Dios por eso que me ha dado. Y ayudar por convicción, porque ninguno estamos exentos de padecer esa enfermedad. El cáncer no tiene raza, no tiene profesión, no tiene nacionalidad”.

Una luz
La Fundación Amigos de la Mujer con Cáncer de Mama nace por la inquietud de unos médicos del Hospital Chiquinquirá, quienes notaron la ausencia de atención para las mujeres, principalmente de bajos recursos, luego que estas eran operadas.

De esa manera, los médicos convocaron a las esposas y amigas para que se hiciera algo en beneficio de las mujeres. Allí se fundó FAMAC, iniciando con reuniones en las propias casas de las integrantes, para posteriormente, en el año 2000, dársele personalidad jurídica.

15 años después, brindando atención a un aproximado de 200 pacientes en 2015, esta fundación, con sello zuliano, sueña con una sede propia, ya que actualmente cuentan con un espacio muy reducido y al momento de las actividades, se ven limitados.

“Acércate a FAMAC”
La presidente de esta institución pide a la colectividad que aún no se ha unido a la causa, que se integre: “Las puertas de FAMAC están abiertas para todo el mundo. Les pido más colaboración porque cada día es más ardua la lucha, cada día los medicamentos están más escasos, son más costosos al igual que los tratamientos. Que se acerquen a FAMAC, que cuando vean las alcancías, colaboren”.

La zulianidad sigue dejando huellas de esperanza para quienes lo necesitan. Con el pasar de los años, el compromiso de Mélida Plata se acrecienta, con la meta fijada en seguir contribuyendo a salvar vidas.

LEA ADEMÁS
Loading...
COMENTE