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Policías deben costear desde las balas hasta el papel higiénico en sus comisarías

En la mayoría de los 150 cuerpos policiales del país, los funcionarios deben costear balas, aceite para carros, cauchos e incluso el papel higiénico en sus oficinas

En Venezuela hay 174 mil hombres y mujeres en carrera policial (dato oficial) que no solo deben velar por la seguridad de los ciudadanos. Los Policías también deben resolver cómo obtener los insumos necesarios para cumplir su misión.

En la mayoría de los 150 cuerpos policiales del país, los funcionarios deben costear balas, aceite para carros, cauchos e incluso el papel higiénico en sus oficinas.

En una herramienta de trabajo, como lo son los proyectiles, tienen que gastar 60 millones de Bs por caja. Cada una contiene 50 unidades.

A este sistema se le conoce internamente como autogestión. “Hace tres años la directiva dijo que por la situación del país, nosotros teníamos que buscar la manera de imprimir y buscar las hojas para pasar un procedimiento. Ahora todo en la policía es autogestión”, indicó un oficial de la Policía Nacional Bolivariana(PNB) a Efecto Cocuyo, que pidió su anonimato para evitar represalias.

Explicó que “los procedimientos sencillos” pueden costar mínimo 5.000.000 Bs. en impresión y copias; es decir, un salario mínimo (al 17 de julio). Con “sencillo” el funcionario se refiere a la captura de una persona solicitada o la recuperación de un carro, por ejemplo.

Por cada caso, deben armar tres expedientes. En ellos incluyen fijación fotográfica, acta de participación al fiscal, acta policial, Planilla de Vehículo Registrado (PVR) y documento de cadena de custodia.

En cambio, si se topa con el robo a mano armada en un autobús, en el que detuvieron a varios ladrones; el procedimiento puede costarle cinco veces más.

“Por cada caso hay que hacer tres expedientes. Imagine que hay cinco denunciantes por el robo a pasajeros de un autobús, por cada uno se gastan mínimo dos hojas en entrevistas. Ese dinero se tiene que parir, porque cómo le dice uno al fiscal que no se hizo el expediente por falta de plata”, cuestionó.

Este uniformado gana 13 millones de Bs. quincenal, sin el último aumento del 29 de mayo decretado por el Ministro para Relaciones Interiores Justicia y Paz, Néstor Reverol. La fórmula que él ha encontrado es pedirle a las familias que den las hojas o paguen esa cantidad para que “su detenido pase rápido a tribunales”.

En el sistema judicial venezolano, la policía solo debe tardar 48 horas para preparar el papeleo y llevar al detenido ante un juez. Según la decisión del tribunal, la persona puede ser investigada en libertad o liberada sin cargos.

En el peor de los casos, quedará detenida. “Los mismos presos le piden a su familia que paguen el papeleo, porque saben que van a salir rápido”, manifestó la fuente.

En otras comisarías, también de la PNB, se desarrolló un sistema de colecta entre los funcionarios. En Aragua, cada policía debe depositar en una cuenta bancaria un porcentaje de su quincena, para costear los gastos comunes.

Otra de las responsabilidades que deben cargar los policías es el de la alimentación de su aprehendido hasta que sea presentado en tribunales. En ocasiones, del bolsillo de un uniformado sale el dinero para pagar una empanada (800.000 Bs.) y un jugo (500.000 Bs.). Las leyes venezolanas indican que una persona privada de libertad es responsabilidad del cuerpo policial.

“La PNB es una imagen que se le está vendiendo al pueblo. Es como un coco que está podrido por dentro”, sentenció el funcionario que tiene más de diez años de carrera.

Policías hacen alianzas

Otra opción que desarrollaron los agentes policiales es la de crear alianzas con “proveedores”. Esto aplica para gastos mayores como los que generan las patrullas o motocicletas: cambio de frenos y aceite, mantenimiento mensual, gasolina y cauchos.

“En la Policía de Sucre tenemos algunos vecinos que son dueños de negocios. Ellos nos dejan el cambio de aceite o de los cauchos un poco más económico. Algunos nos lo dejan gratis, a cambio de vigilar su comercio”, relató un funcionario con jerarquía de comisionado en ese cuerpo municipal de seguridad.

En caso de no encontrar estos “patrocinadores”, los policías deben recurrir a colectas o artículos rehusados. “Ya perdimos nuestra patrulla porque lo que hacíamos era echarle aceite usado”, reconoció un otro agente de la PNB.

Lo mismo ocurre en el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc). Un detective relató a Efecto Cocuyo que de no ser por las “alianzas” no podrían terminar sus expedientes.

“Un expediente mal hecho, puede tumbarte un caso. Eso significa un delincuente más en la calle”, expuso, mientras mostraba hojas reutilizadas como parte de sus informes.

Un sondeo realizado por Efecto Cocuyo refiere que cada litro de aceite cuesta cerca de 20 millones de Bs. y una patrulla policial gasta mínimo seis unidades por mes; mientras que una motocicleta requiere de tres litros.

Se quedan cortos los presupuestos

En octubre de cada año, las autoridades de las sedes policiales pasan un presupuesto a alcaldías, gobernaciones o instancia nacional que administra los recursos.

El director de la Policía Municipal de El Hatillo, Javier Gorriño, recordó que los niveles de la inflación en Venezuela no permiten hacer presupuestos ajustados.

“Hoy por hoy en todas las policías hay un déficit enorme, porque todo lo que se pasó en octubre y noviembre del año pasado, no sirve para comprar nada”, dijo el comisario Gorriño. La clave entonces es pedir créditos adicionales.

“Hay que tener mucha creatividad y aliados en la ciudadanía”, dijo.

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