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¿Por qué se ha dificultado más cambiar divisas a bolívares estas últimas semanas?

La recaudación tributaria que el Estado venezolano realiza durante el primer trimestre de cada año tiene una incidencia directa en la oferta de bolívares disponibles. Sin embargo, no es el único factor que incide

No es una cuestión de simple percepción. Se trata de una realidad presente prácticamente en todo el país: hay una escasez de bolívares, más allá del efectivo, que cada día dificulta más a los venezolanos hacer transacciones en medio de una economía multimoneda.

Entre los más afectados están las personas y empresas que necesitan cambiar dólares o cualquier otra divisa por la moneda nacional para realizar algún tipo de pago. Ahora, el volumen de bolívares disponibles no satisface la demanda. ¿La causa? Según dos especialistas consultados por El Carabobeño, son varios los factores que pudieran estar incidiendo:

1- Fenómeno estacionario

Para el economista Alejandro Castro, gerente de operaciones de la firma Econométrica, la escasez de bolívares registrada con mayor intensidad durante las últimas semanas responde a un fenómeno estacionario que usualmente se presenta entre febrero y marzo, debido a la alta demanda de bolívares por parte de personas naturales y empresas para pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISLR).

En Venezuela solo es posible pagar el ISLR en bolívares y el plazo máximo para hacerlo es el próximo 31 de marzo. Si, por ejemplo, una empresa debe pagar en impuestos el equivalente a unos 20 mil dólares, deberá acudir al mercado oficial y tratar de vender esa cantidad, a cambio de la moneda nacional, reseñó El Carabobeño.

Si no consigue en el mercado cambiario oficial, va al no oficial, pero en este hay muy poca gente que tiene 20 mil dólares en bolívares disponibles para cambiar”, explicó. “Muchos terminan realizando la transacción a descuento, es decir, por una tasa aún más baja a la que esté marcando el tipo de cambio oficial o no oficial”.

A su juicio, esta situación origina una caída del tipo de cambio, o lo que técnicamente se conoce en economía como apreciación del tipo de cambio. En pocas palabras,  se hace más costoso conseguir bolívares que dólares, bajo el escenario económico actual.

2- Inyección de divisas vía intervención cambiaria 

Con el objetivo de estabilizar el tipo de cambio (precio del dólar) en el país, el Banco Central de Venezuela (BCV) decidió realizar intervenciones en el mercado de divisas, las cuales consisten en inyectar dólares a la economía, poniéndolos a la venta en las mesas de cambio. En 2021 se realizaron al menos 66 intervenciones y hasta enero de 2022, al menos cinco, equivalentes a 287,5 millones de dólares.

El BCV ha logrado parcialmente su objetivo, ya que el tipo de cambio se ha mantenido estable. Sin embargo, las inyecciones de dólares van en detrimento de la disponibilidad de bolívares en circulación, ya que la gran oferta de divisas por parte del mercado oficial hace que ocurra una apreciación del tipo de cambio y que sea mucho más difícil conseguir bolívares.

La inyección de divisas o intervenciones del BCV, si no están bien calculadas, propician una escasez de bolívares que termina perjudicando el buen funcionamiento de la economía”, advirtió el economista Hermes Pérez, en entrevista con El Carabobeño. “La venta de divisas saca liquidez de la economía, porque el BCV recibe bolívares a cambio de los dólares que oferta en las mesas de cambio”.

Pérez conoce bien cómo opera el BCV, porque trabajó durante 31 años en la institución. Como último jefe de las mesas de cambio, recordó que cuando había un excedente de liquidez (bolívares en circulación) en el país, producto de que el gobierno haría algún pago importante, el banco intervenía con la venta de divisas. Mientras que cuando había poca liquidez, limitaban las intervenciones.

“La función de los bancos centrales es tratar de mantener el flujo constante de liquidez necesaria para que la economía funcione de manera correcta”, reiteró el especialista. “Es un balance delicado que un banco central debería estar en capacidad de mantener”.

3- Menor recurrencia al financiamiento monetario 

Contrario al que ha sido su comportamiento habitual desde que asumió el poder en 2013, en los últimos meses la administración de Nicolás Maduro ha dejado de cubrir el déficit fiscal con dinero inorgánico producido por el BCV. Es una medida que para Castro ha resultado acertada, pese a la poca disponibilidad de bolívares.

En el pasado reciente, el modus operandi del Ejecutivo venezolano para monetizar el déficit fiscal consistía en entregar pagarés al BCV y este, en contraparte, le otorgaba bolívares que eran vaciados a la economía, generando mayor presión en los precios de bienes y servicios, porque a mayor cantidad de bolívares circulando, la tendencia de los precios es al alza.

Afortunadamente eso ya no lo están haciendo. La administración de Maduro está teniendo un poco de sentido común, y está haciendo las cosas un poco mejor en materia económica”, consideró Castro, quien es egresado de la Universidad Central de Venezuela. “Hay bastante mejor manejo en términos fiscales”.

El gobierno ha ido reduciendo el gasto público en términos reales, lo que implica una menor recurrencia al financiamiento monetario que, a su vez, se traduce en una menor expansión del volumen de bolívares que circulan en la economía, al tiempo que se inyecta una mayor cantidad de divisas.

4- Política monetaria restrictiva del crédito 

La poca, o más bien casi nula, capacidad que tienen los bancos para otorgar créditos debido a la alta tasa de encaje legal fijada por el BCV también incide en la falta de bolívares que hoy padecen los venezolanos, consideró Castro. Aunque el encaje pasó de 85 % a 73 % este año, sigue siendo una tasa “muy restrictiva”.

Por el momento, es poco lo que la banca comercial puede aportar en cuanto a lo que se denomina como dinero secundario, que es el generado cada vez que un banco otorga un préstamo. Y es precisamente esta una de las vías para aumentar la liquidez monetaria en bolívares.

“Pero, lamentablemente, el esquema actual del ente regulador, que mantiene bastante ajustada la tasa de encaje, hace que eso sea bastante difícil que ocurra, por lo menos en el corto plazo”, señaló el gerente de operaciones de Econométrica. “El acceso al crédito va a tardar un tiempo en volver de forma importante, tanto para las personas naturales como para las empresas”.

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