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Oposición venezolana retomó la calle para exigir elecciones

Unos 2.000 opositores venezolanos exigieron este lunes en las calles de Caracas un adelanto de elecciones como vía para sacar al presidente Nicolás Maduro del poder, a quien culpan de la profunda crisis política y económica que atraviesa el país.

Efectivos de la policía civil y militarizada impidieron a los opositores avanzar hacia la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE) en Caracas, como ocurrió en varias marchas del año pasado, sin que se reportaran mayores incidentes aunque hubo pequeñas escaramuzas en otros puntos del país, donde también protestaron.

"Venimos a exigir el derecho que tienen los venezolanos a votar. Es la única manera de cambiar esto", afirmó Julio Borges, jefe del Parlamento de mayoría opositora, al entregar una carta con ese pedido a Luis Emilio Rondón, único de los cinco rectores del CNE afín a la oposición.

Rondón, quien acudió al encuentro de la marcha en la avenida Libertador -donde fue bloquedada-, prometió tramitar la solicitud porque la crisis es "inocultable" y "las instituciones tienen que responder".

Varios miles de chavistas marcharon en el centro de Caracas en "defensa de la revolución" y para trasladar al Panteón Nacional los restos del dirigente Fabricio Ojeda, considerado por el oficialismo un "mártir", asesinado en 1966 por "la oligarquía".

"El pueblo está en la calle apoyando al presidente. No vamos a permitir que acaben con nuestra revolución que tantos beneficios sociales nos da", declaró Pedro Camargo, vestido de rojo -color del gobernante partido socialista-, como todos en la marcha chavista.

La tensión entre el gobierno y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) volvió a subir en las últimas semanas. Media docena de opositores, entre ellos un diputado suplente, fueron detenidos por el recién creado "comando antigolpe", que encabeza el vicepresidente Tareck El Aissami, un chavista radical.

- ¡Elecciones ya! -

Las manifestaciones en contra y a favor de Maduro ocurren este lunes en una fecha simbólica, pues el 23 de enero se conmemora la caída de la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez.

Esta es la primera marcha que organiza la MUD después de que el CNE -al que acusa de servir al chavismo- suspendió en octubre pasado el proceso de referendo revocatorio contra Maduro y la oposición inició un diálogo con el gobierno, lo que desactivó las protestas.

"Quiero que se hagan elecciones, es la mejor forma de salir del gobierno que nos tiene tan mal", expresó a la AFP Dora Valero, enfermera jubilada de 63 años que en la marcha llevó en el pecho un cartel que rezaba: "Elecciones ya".

Según encuestas privadas, ocho de cada 10 venezolanos reprueban al gobierno, cansados de la severa escasez de alimentos y medicinas, y una inflación que el FMI cifró en 475% el año pasado y proyecta en 1.660% para 2017.

Pero el mandatario atribuye la crisis al desplome de los precios del petróleo -fuente del 96% de divisas- y prometió que 2017 habrá "recuperación". Para ello, en parte, según dijo, cambió el domingo al presidente del Banco Central.

"El gobierno teme que una reacción en cadena de calle, por la terrible situación económica, pueda crear una tormenta perfecta que se le salga de las manos", opinó el analista Diego Moya-Ocampos, del centro del IHS Markit Country Risk (Londres).

- Un respiro al diálogo -

La mayoría opositora parlamentaria declaró el 9 de enero en "abandono de cargo" a Maduro, responsabilizándolo de la crisis, y exigió adelantar las elecciones presidenciales previstas para fines de 2018.

El oficialismo acusa a la MUD de intentar así dar un golpe de Estado y descartó un adelanto de las presidenciales, pues asegura que sólo están previstos los comicios de gobernadores y alcaldes, aún no convocados por el poder electoral.

El CNE retrasó para 2017 los comicios regionales que debieron celebrarse en diciembre. "En este momento no hay ninguna garantía de elecciones en el país. Y no hay democracia sin votos", aseveró el excandidato presidencial opositor Henrique Capriles. 

Dividida sobre el diálogo y la estrategia para sacar a Maduro -que concluye su mandado en enero de 2019-, la MUD congeló el 6 de diciembre la negociación, afirmando que el gobierno faltó a pactos como la definición del cronograma electoral.

Ambos bandos se acusan de incumplir la palabra empeñada al papa Francisco. Los facilitadores del diálogo, el Vaticano y Unasur, propusieron el fin de semana un mecanismo para verificar el cumplimiento de acuerdos, en sus gestiones para descongelar el proceso.

La oposición admitió estudiar la propuesta, pero asegura que insistirá en reclamo de elecciones. "El pueblo va a seguir en la calle hasta lograr el voto", dijo Borges.

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