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La dolarización en Venezuela sigue ganando terreno

Pese a que no haya sido decretada formalmente, en la economía venezolana se descubren hoy claros signos de una dolarización de facto. Expertos económicos analizan esta situación y dan a conocer detalles del comportamiento de la moneda extranjera en distintas actividades comerciales del país.

El primero de ellos es la clara referencia del precio del dólar en aquellos bienes no regulados o que se comercializan en los mercados negros, desde la venta a cargo de bachaqueros hasta transacciones millonarias, señala el economista César Aristimuño.

Considera que esta percepción es reforzada por medidas como el cobro en divisas del impuesto de salida (por 44 dólares) a quienes viajen por el aeropuerto internacional de Maiquetía con boletos adquiridos en divisas.

A raíz de una decisión tomada por el Consejo Legislativo del estado Vargas, este tributo se está cobrando en moneda extranjera sin que hasta el momento haya ocurrido un pronunciamiento del Banco Central de Venezuela (BCV) al respecto.

Otro ejemplo evidente de una dolarización de facto se puede encontrar en la venta de vehículos en dólares, que es un hecho público y notorio. Esta realidad se refuerza cuando se sabe de la negociación para la producción de vehículos familiares para su comercialización en moneda local bajo la tutela del Estado, como alternativa a la comercialización de automóviles en divisas, señala Aristimuño.

A esto se suma el tipo de cambio paralelo que sigue influyendo en los costos y en la fijación de precios finales a pesar de la persecución de esta práctica por vías punitivas.

Puede mencionarse como ejemplo la venta de inmuebles con precios calculados en moneda extranjera, que sigue siendo un hecho en el país, aun pese a las recomendaciones de entes como la Cámara Inmobiliaria.

En cuanto a las fluctuaciones cambiarias más recientes, se puede observar el deslizamiento de la tasa complementaria expresada en el Simadi –ya que aún no entra en vigencia el sistema Dicom– con una paridad por encima de los 330 bolívares por dólar, que pareciera ir lentamente acercándose a un nivel de flotación, sin que este punto termine de llegar.

De manera simultánea, se ha venido registrando un discreto descenso en la tasa del dólar negro.

En medio de estos cambios, la conclusión evidente es que en verdad el país se está dolarizado en la práctica, aunque no haya una decisión formal en este sentido, consideró el experto.

Una política concertada y fundamentada en el diálogo institucional del sector Gobierno con la empresa privada para la sana planificación de políticas económicas puede ayudar a prevenir impactos indeseados a causa de este tipo de fenómenos, consideró Aristimuño.

Intenciones de dolarizar
Aunque todavía la moneda legalmente en curso es el bolívar, el economista Alexo Faría señaló que los tipos de cambio que maneja el país, podrían leerse como “intenciones” de encaminar a Venezuela a la dolarización.

“No considero que estemos frente a una dolarización de facto en estos momentos. Hay cosas que se mantienen en función del dólar Dipro y Dicom, pero hay unos precios que están en función del mercado paralelo”, dijo Faría.

Explicó que con 1.100 bolívares –valor del dólar negro– se compra más en Venezuela, que con lo que puede representar un dólar en cualquier otro país. “Las tazas cambiarias marcadas por el Gobierno no se ajustan a la realidad, pero el paralelo tampoco refleja la economía venezolana”, por lo que agregó: “Habría que sacar un promedio para verificar si esa relación se puede equiparar”.

El Gobierno estimula
El propio Gobierno estaría estimulando el uso del dólar como medio de pago, la otra función básica del dinero para otras transacciones, considera el economista Gustavo Machado.

A su juicio, el dólar ya es usado como reserva de valor. La gente lo prefiere para efectos de ahorro, y en ocasiones es utilizado como unidad de cuenta para efecto de transacciones en algunos sectores como el inmobiliario, por ejemplo.

Vamos camino a eso
Para la economista Jeny Romero, profesora de la Universidad del Zulia, “estamos camino a ese escenario. Muchas transacciones se están realizando en dólares, tales como automóviles, inmobiliarios y hasta los delincuentes están exigiendo rescate en dólares”. Para la experta este es un problema muy grave que lleva cada vez más a un empobrecimiento brutal de los venezolanos.

¿Por qué se dolariza?
La dolarización en Venezuela sigue tomando cuerpo. Al igual que toda moneda, el bolívar tiene como funciones básicas las de servir de unidad de cuenta, de medio de cambio y de depósito de valor. Cuando esas funciones comienzan a deteriorarse, la dinámica económica tiende de manera espontánea y natural a utilizar otra moneda que pueda cumplir de mejor manera tales funciones.

Pero la contracción del aparato productivo, las desmesuradas emisiones de dinero sin respaldo para financiar el déficit fiscal y la caída de las reservas internacionales se han juntado para pulverizar el poder de compra del bolívar e implantar la creciente tendencia a la dolarización de la economía nacional, según un análisis realizado por la página especializada en materia económica, Mundo Economía y Negocios.

De hecho, en la economía venezolana hay una inmensa cantidad de productos cuyo precio se define primero en dólares y luego se traduce en bolívares a la tasa de cambio más alta. Y aunque el bolívar se utilice como medio de cambio o pago, en realidad es el dólar el que se ha usado como unidad de cuenta, destaca.

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