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El Gobierno usa la abstención para mantenerse en el poder

Con el voto masivo, la competencia opositora es mayor. Cuando la abstención se incrementa el margen de triunfo del chavismo se amplía

“El abstencionismo solo favorece al régimen y el régimen lo sabe y por eso lo promueve y lo fomenta. El abstencionismo es el más fiel aliado de la dictadura”, analizaba para Versión Final en abril pasado Fernando Mires, historiador, al referirse al fenómeno electoral que en Venezuela suele ser determinante como estrategia de campaña.

Mires profundiza sobre el tema y asegura que desde el comienzo del chavismo existe, se quiera o no, una sincronía objetiva entre el abstencionismo y el régimen. “Esa es y ha sido la razón principal de la larga existencia del chavismo. El mismo Chávez fue hijo putativo de la abstención”, acota.

En el artículo La miseria del abstencionismo, el especialista en temas políticos resalta que en pocos países del mundo existe una polarización política tan extrema como la que se da bajo el régimen de Maduro, pero a la vez, en pocos la abstención juega un papel tan decisivo. “A diferencia de la abstención marcada por el desinterés o desidia, la venezolana es militante.

La dictadura lo sabe. Sabe también que en esa abstención reside una de las razones de su supervivencia y por eso mismo la fomenta y la impulsa”.

La sombra del fraude

Efraín Rincón, profesor de La Universidad del Zulia y especialista en encuestas, coincide con Mires en que de manera definitiva la apatía electoral ha generado mayores inconvenientes a nivel de la oposición. Al mencionar los factores que debilitan la motivación a sufragar por quienes rechazan al presidente Maduro, destacan las recientes denuncias de fraude, la desconfianza en la autoridad electoral o el llamado opositor a la no participación en el proceso comicial.

“Todos los procesos electorales nos han dicho es que en la medida en que la gente salga a votar masivamente, mayor nivel de competencia tiene la oposición”, asegura Rincón. “Eso no ha significado que la oposición ha ganado todas las veces, pero ha habido mayor probabilidad y el margen de ganancia del chavismo es mucho más estrecho”, dice.

A la inversa ocurre cuando la abstención se incrementa. “Definitivamente el margen de triunfo del chavismo se amplía y el chavismo gana la elección por varias razones”, advierte.

En su opinión, la primera es porque el oficialismo tiene un voto duro que perfectamente puede movilizar y con base en muchas razones. “Por las recompensas que le dan, por las misiones, por los programas sociales, porque son miembros o forman parte de la estructura gubernamental, todo eso le garantiza al chavismo 20% o un 25% de los electores cautivos que votan por su fórmula”, añade.

El académico de LUZ opina que cuando la oposición deja de participar, el 20 % o 25 % de elector cautivo oficialista se transforma en un porcentaje mayoritario, es decir, se convierte la minoría en mayoría.

“De acuerdo con todo lo que hemos observado el día de las elecciones o previo a las elecciones, hemos visto que es un proceso de ventajismo o de truculencia en las mesas, cuando falta un testigo por parte de la oposición. Todos estos elementos nos permiten avizorar que efectivamente la abstención favorece al chavismo”, asevera.

El Gobierno trabaja en el desestímulo y lo hace con éxito. Persigue a sus líderes, usa recursos del Estado para los comicios y magnifica los errores, divisiones, desencuentros de la oposición. Ese mensaje, según Rincón, va directo al opositor, al contrarrevolucionario que dice que no vale la pena ir a votar, yo prefiero quedarme en casa.

“Y si el opositor se va a quedar en casa, lo que va a pasar es que los chavistas activos, los militantes, los comprometidos, los que dependen de las dádivas del Estado sí van a salir a votar y van a generar un nuevo triunfo del chavismo a pesar de la dantesca situación que está viviendo el país”, expresa el experto.

Estrategia esperativa

El analista político cree que la oposición responde a las estrategias políticas chavistas de una manera errática en algunas circunstancias y correcta en otras. Es correcta cuando trata de convencer al electorado que es capaz de realizar un cambio y genera un mensaje que “desnuda las falsas maravillas que vende el chavismo”.

Opina que es errática cuando pide no votar. “Pero se cruza de brazos, no marca una ruta, no sabe lo que quiere para Venezuela y en ese sentido, la estrategia del Gobierno es absolutamente más positiva, más pragmática”.

Félix Seijas, director de la encuestadora Delphos, pone en contexto la abstención en Venezuela y recuerda que luego del primer gobierno del presidente Hugo Chávez, la competitividad electoral del oficialismo se fue agravando y su defensa fue tomar el control del aparato electoral y lograr que con esa yunta fuese disminuyendo el voto del contrario, el voto opositor.

Piensa que el chavismo desestimula la participación electoral opositora destruyendo la imagen de quien debe convocar a votar en contra de él. “Por todos los medios ha ido golpeando esta imagen y ha sido exitoso en golpear esta imagen, más allá de que la oposición también ha cometido distintos errores estratégicos que han facilitado esa acción”.

Otra estrategia usada para “enfriar” el sufragio opositor es a través del manejo comunicacional y del aparato electoral. Lo han hecho ver a la gente, algunas veces con palabras, declaraciones o con algunas cosas que dejan filtrar, dice Seijas.

La elección de la Asamblea Nacional Constituyente es un ejemplo que ha transmitido la imagen de que tienen el control del aparato electoral y por lo tanto cualquier resultado no es el que realmente den las urnas, sino el que ellos quieran mostrar. Si unimos esas dos cosas tenemos un votante convencido de que el sistema electoral no lo deja elegir”.

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