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Diosdado Cabello ejerce rol de jerarca entre los más radicales del chavismo

Pasaron 18 días de la muerte de Hugo Chávez Frías para que Diosdado Cabello expresara, sin cortapisas, el rol que jugaría en la revolución tras la desaparición física del padre del proceso: “La oposición debió haber rezado mucho para que Chávez siguiera vivo, porque él era el muro de contención de muchas de esas ideas locas que se nos ocurren a nosotros. Él imponía su liderazgo, su prudencia y su conciencia y nos evitaba actuar en muchas ocasiones con estas ideas locas nuestras”.

El discurso de Cabello el 23 de marzo de 2013 en un acto o cial en Maracay rozaba con la amenaza. “En la revolución el cuerdo es el comandante Chávez, que nos ha enseñado. Hemos tratado de aprender con él”. Tres años después, el diputado y segundo presidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) es, sin dudas, el más radical de los socialistas, el hombre de hierro del gobierno de Nicolás Maduro, y como en su momento lo hiciera Mario Silva con La Hojilla, usa el espectro de Venezolana de Televisión para enjuiciar opositores y a quien ose adversar cualquier medida del Ejecutivo. Con el mazo dando es el programa que dirige los miércoles a las 9.00 de la noche.

Sus más recientes ataques verbales apuntan a exfuncionarios de Hugo Chávez que cuestionan las decisiones en materia económica. También, pese a reunirse en su momento con José Luis Rodríguez Zapatero en nombre del Presidente y en aras de la paz, es el principal torpedo contra el proceso de diálogo con la oposición. “No va a haber diálogo nunca (…). En 2016 ya no hay referendo y al paso que vamos en el 2017 tampoco habrá referendo”, expresó el pasado viernes 22 de julio. Esa misma semana Maduro hablaba de la necesidad de impulsar el diálogo.

Analistas, politólogos, sociólogos y militantes, aseguran que dentro de la línea de mando, es una gura emblemática que no necesita un puesto clave y que cumple funciones de enorme peso en torno a la toma de decisiones por parte del alto gobierno. José Rafael Mendoza, licenciado en ciencias políticas, opina que Diosdado es una gura controvertida, pero fundamentalmente una gura que confronta, además de ser un gran estratega. “Él sabe cómo manejar los aparatos del Estado, las instituciones públicas y los cuadros políticos. La organización dentro del partido, las estructuras políticas que son fundamentales tanto para el Gobierno como para el partido revolucionario”.

En el análisis de Mendoza, el presidente Maduro es el hombre que toma las decisiones del partido y una gura con un gran impacto dentro de la institucionalidad pública porque muchos de los cuadros políticos ubicados dentro de las estructuras burocráticas del Estado no responden a la línea de Cabello. Eso mismo ocurriría en el sector militar. Sin embargo, Cabello es el equilibrio.

El politólogo lo estima necesario para el proceso. “Diosdado, la gura de su discurso político y actitud, van ligados a un elemento de estrategia directo. Es uno de los voceros políticos que tiene el rol de confrontación. Así como por ejemplo en la MUD también hay voceros que tienen el mismo rol, como Henry Ramos Allup. Es tan grosero y tan vulgar como Cabello, los dos compiten en ese sentido”.

Corrupción versus lealtad

En mayo de 2013, Mario Silva, quien se jactaba de ser amigo cercano de Chávez fue expuesto por un diputado de la oposición, que presentó una grabación en la que el presentador de La Hojilla vinculaba a Cabello con una red de corrupción que amenazaba con minar el proceso: “Son muchos los vicios que le aquejan, tendencias y feudos que lo conforman. Nicolás tendría que convocar al pueblo a una cruzada que, en honor a la verdad veo imposible de asumir por las debilidades que el mismo Diosdado ha generado dentro de la estructura que afecta al Estado”.

Al expresidente de la AN lo vinculan con carteles y grupos con tentáculos en organizaciones criminales. Su gura no cala en algunos sectores de la militancia socialista, pero se mantiene en la cresta. “Cabello es el claro ejemplo de cuando el poder traspasa sus límites”, escribe José Antonio Vivas Santana en el portal Aporrea.

El columnista disidente del chavismo cuestiona actitudes, basados en su opinión, en una supuesta delidad a Hugo Chávez, por haber sido parte del alzamiento militar de 1992. “Pareciera que tales hechos le dieron un escudo impenetrable para criticarlo como principal responsable junto con Nicolás Maduro de traidores a la revolución bolivariana”.

Sócrates Yepes, sociólogo, desecha los señalamientos en contra del Vicepresidente del PSUV y afirma que Cabello ha sabido mantenerse incólume en la ofensiva y la defensiva del proceso, siempre impulsando el ideario de Chávez.

Yepes reconoce que el propio líder del proceso sobreexpuso sus fallas en los ministerios que dirigió. “Lo hizo en un Aló Presidente y Diosdado siempre se mantuvo silencioso ante las críticas que Chávez le hizo. Nunca rompió con la línea. Se mantuvo el a ella”. El analista destaca otras virtudes: “Lo que no hace el gobierno lo hace Diosdado, es dogmático, es la gura fuerte, el hombre de hierro dentro del gobierno ”.

A juicio de Mendoza, las estrategias de Diosdado en función de mantener el plan de gobierno y sumar militantes en las filas del PSUV y del idealismo rojo, son por hoy una base no tan sólida que se enfrenta a la posible ruptura de un legado del cual no todos son partícipes, según sus convicciones políticas. Explica que en algunos casos ese comportamiento autoritario puede llegar a funcionar, pero como los partidos políticos no son homogéneos en su totalidad, el costo puede ser nocivo a lo interno.

Desde su posición como exmilitar, el Primer vicepresidente del PSUV, proyecta ser una gura de poder dentro del gobierno. Estos, según Mendoza, le permite que dentro de esa línea dura y fuerte con la que se caracteriza a los militares, se respete ese liderazgo dentro del mundo militarista. “Más allá de lo que se diga, que es muy duro y que no gusta, su liderazgo lo hace influyente.

Para el historiador Ricardo Lobo, Cabello dice lo que otros callan. “Diosdado no codifica la información y a muchos les gusta el estilo, a otros no tanto. Él es el ala radical que hace falta en momentos, pero que a veces perturba. De su persona se dicen muchas cosas, pero se le valora dentro del chavismo. Si se analiza el discurso de Diosdado, el nombre, la palabra ‘Chávez’, en su pronunciación, es la más popular”.

El poder que tiene el diputado, a juicio de Lobo, le fue otorgado por el fallecido presidente Chávez, quien en vida lo consideró más que una mano derecha. Cabello formaría parte de la línea de batalla que aún se mantiene pese a los obstáculos. Su conducta y pensamiento radical es el “pegamento” de una militancia y de aquellos que realmente apoyaron y aún están convencidos de los ideales socialistas.

“El concepto de la lealtad y el discurso que maneja Diosdado está ligado al discurso radical de la relación amigo enemigo, en el área radical del chavismo considera que todo aquel que llevó al país a lo que fue a la cuarta república es un enemigo a vencer. Es un discurso estructurado en función de mantener el proceso de electoralización. Diosdado cumple esa función, está preparado para ello, muchos lo podrán ver como agresivo, prepotente o soez, pero es que él tiene que actuar así porque en el fondo no es que él sea así, la ideología lo lleva a actuar de esa manera. O estás con el gobierno o estás contra mí”.

 

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