El diario plural del Zulia
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Ramón Guillermo Aveledo // Instituciones

La sociedad es más un edificio que un montón de piedras decía Duverger, politólogo y constitucionalista francés, con toda razón. Su Instituciones Políticas y Derecho Constitucional es clásico.

Las instituciones aportan esa dimensión estructural que nos diferencia de ser una manada o un montón. Instituciones que son formas o estructuras fundamentales, nazcan de la ley  o de la costumbre. Son la vertebración de la sociedad humana. Instituciones públicas e instituciones privadas que son el testimonio de la persistencia de un pueblo. De su capacidad de aprendizaje. De su valoración de la experiencia y su capacidad de innovación. Organización, tiempo, reconocimiento. Ni decreto ni ocurrencia, construcción social.

El tiempo permite que esos valores se asienten y se desarrollen. Den sus frutos a fuerza de ensayo y error. Vaya, también, formándose un pensamiento institucional, fruto de la práctica que siempre enseña a la teoría, del estudio, la comparación y el debate, el contraste de ideas que viene junto a las naturales diferencias de opinión e intereses que en ese cuerpo vivo que es la sociedad se mueven e interactúan. Conflictos que no se dan en condiciones de laboratorio ni mucho menos en estado puro, sino a la intemperie.

El tiempo puede producir tradiciones. No confundirse, éstas no son pétreas. La tradición se mueve. Está en la misma etimología de la palabra. Intercambio, entrega inevitablemente mutua. Las tradiciones logran permanecer porque van cambiando, adaptándose, asimilándose a la realidad y asimilándola.

Los determinismos, simplificaciones peligrosas porque derivan en fundamentalismos, se equivocan de raíz. Por ejemplo el marxismo considera las instituciones como un epifenómeno de las relaciones de producción. Así menosprecia su autonomía como fenómeno social. Subestima la cultura, las costumbres, la historia concreta que es mucho más que la lucha de clases aún cuando ella exista. Si no, ¿cómo se explica que sean distintos los sistemas escolares americano, japonés, británico o alemán si todas esas son sociedades de economía capitalista? ¿Y por qué el parlamentarismo del Reino Unido es diferente al de Francia cuando solo los separa el canal? ¿Y qué decir de los vecinos sistemas de partidos de Estados Unidos, Canadá y México? Las personas somos más que productores y consumidores. Ese y todos los manuales se quedan cortos y fracasan.

Las instituciones son la diferencia crucial entre el desarrollo y el subdesarrollo.

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