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El papa encabezó inédito Vía Crucis en una Plaza San Pedro desierta

"Señor, no nos dejes en las tinieblas y en la sombra de la muerte, protégenos con el escudo de su poder. Dios, defensor de los pobres y afligidos, ayúdanos a soportar el yugo cada día", dijo Francisco en una vacía Plaza de San Pedro del Vaticano y no en el Coliseo, como es habitual. No acudieron fieles por la emergencia del coronavirus

Por segunda vez en medio de la pandemia, el papa Francisco presidió un Vía Crucis histórico, que se celebró en una vacía Plaza de San Pedro del Vaticano y no en el Coliseo, como es habitual, y al que no acudieron fieles por la emergencia del coronavirus.

El papa Francisco rezó una breve oración para que la humanidad no sucumba a la oscuridad: «Señor, no nos dejes en las tinieblas y en la sombra de la muerte, protégenos con el escudo de su poder. Dios, defensor de los pobres y afligidos, ayúdanos a soportar el yugo cada día», dijo.

Y el resto del tiempo asistió con absoluto recogimiento a la lectura de las meditaciones en este rito, que narran el calvario de Jesús de Nazaret desde su condena a muerte hasta su sepulcro, mediante catorce estaciones en las que la Cruz va pasando de mano en mano mientras dos narradores leen pasajes del Evangelio.

Los portadores de la Cruz comenzaron el recorrido en el obelisco y fueron avanzando hacia el sagrado, donde se encontraba el papa Francisco.

Llevaron la Cruz dos grupos de cinco personas, cinco prisioneros de Padua y cinco médicos y enfermeros del Fondo de Asistencia Sanitaria del Vaticano, manteniendo en todo momento la distancia de un metro de seguridad.

Las meditaciones fueron propuestas este año por la capellanía del Centro Penitenciario de cumplimiento «Due Palazzi» de Padua.

Los textos, recogidos por el capellán Marco Pozza y la voluntaria Tatiana Mario, fueron escritos en primera persona pero no llevaron ningún nombre en concreto, un gesto con el que quisieron dejar claro que la voz de cada uno de ellos era la de todos los que comparten la misma condición en el mundo.

El Viernes Santo es el segundo día del Triduo Pascual y recuerda la pasión de Cristo y su calvario hasta ser crucificado.

El pontífice continuará mañana los ritos de Semana Santa con la Vigilia Pascual y el Domingo de Resurrección celebrará una misa en la plaza de San Pedro del Vaticano y después impartirá la tradicional bendición «Urbi et Orbi» (A la ciudad y al mundo), todo sin fieles. EFE/Unión Radio

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