El diario plural del Zulia
TOPE DELIA PLAZA

Con un poco de ingenio, ancianos abrazan a seres queridos en Brasil

gracias al ingenio del empresario local Bruno Zani, Villas Boas y su hija Dircyree pudieron abrazarse nuevamente. El encuentro se dio separadas por una cortina de plástico translúcida, equipada con agujeros para los brazos de Dircyree, que también estaban envueltos en equipos de protección

Dirce Villas Boas, residente de 93 años de un hogar de ancianos en el oeste de Sao Paulo, había pasado 70 días sin ver a su hija hasta este fin de semana, cuando ambas se abrazaron y bailaron en un emotivo encuentro.

La pandemia de coronavirus aún no ha alcanzado su pico máximo en Sao Paulo, el sitio del peor brote en Brasil, donde casi 30.000 personas han muerto por el virus.

Pero gracias al ingenio del empresario local Bruno Zani, Villas Boas y su hija Dircyree pudieron abrazarse nuevamente. El encuentro se dio separadas por una cortina de plástico translúcida, equipada con agujeros para los brazos de Dircyree, que también estaban envueltos en equipos de protección.

Eso no parecía importarle a ninguna de las dos.

“Cuando piensas en el sentimiento de una madre abrazando a su hija, el corazón late, realmente late”, afirmó Dirce.

Zani, quien produjo la cortina, se gana la vida en el negocio de la decoración de fiestas, que casi ha cesado en la pandemia. Por lo general, dona flores de las fiestas a hogares de ancianos, donde notó que los residentes ahora tienen pocas oportunidades de ver a sus familias.

Después de hablar con psicólogos, terapeutas y otros especialistas, Zani probó un programa piloto con la cortina de plástico en un hogar de ancianos, y planea ofrecerlos en estos sitios en toda la ciudad.

“El punto de partida fue el corazón mismo”, dijo Zani. “Al ver la dificultad de un miembro de familia y un (ser querido) confinado que no pueden estar juntos”.

Lea también
También te sugerimos
Loading...
Comentarios
Cargando...