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El suplicio de pagar un taxi sin efectivo

Taxistas y clientes se adaptan a las transferencias como forma de pago de las “carreritas” ante la falta de efectivo

Por tercera vez en 15 minutos Natalia Rangel marca en su celular el número de la línea de Taxis Fátima. Solicita un servicio hasta la Universidad Rafael Urdaneta (URU), en El Milagro. Tiene clase a las 9:00 a. m. y el reloj marca las 8:30 a. m.

Hay unidades disponibles en la central, pero ninguno de los choferes acepta transferencias como forma de pago. Natalia no tiene efectivo, ni siquiera para irse en transporte público, desde El Naranjal, donde reside. Espera su “salvación”.

Trasladarse en taxis en la capital zuliana se convirtió en un suplicio, ante la falta de papel moneda. Las transferencias son el recurso emergente de los usuarios, sin embargo aún hay taxistas que se resisten al mecanismo.

“Por lo general trabajo con efectivo, y solo acepto transferencias a las personas conocidas. Es un riesgo aceptar esta forma de pago, porque en ocasiones devuelven el dinero de las transacciones”, comenta Daniel González, mientras espera al siguiente pasajero en la línea de Taxi Proyectum, en el Centro Comercial Doral Center Mall.

Desde hace cuatro años “taxea”. Es un trabajo adicional al que desempeña como contador. Se resuelve con 100 o 120 mil diarios, dependiendo el movimiento, explica.

La “carrerita” mínima en taxi cuesta 4 mil bolívares –un trayecto aproximado de 10 cuadras–. Desde que la crisis del efectivo se acentuó los requerimientos a través de las llamadas en las centrales se diversificaron.

–“Un taxi por favor, para Monte Claro”, solicita Alejandro Morales, de 23 años. “Que acepte transferencias, preferiblemente a BOD”, aclara.

Hay uno disponible que en cinco minutos llega y emprende la ruta hasta una reconocida discoteca de Maracaibo, hacia donde se dirige Alejandro para encontrase con varios amigos.

–Ajá chamo dame tu número de cuenta, solicita el joven.

–En la guantera hay una chequera, sacála, responde el taxista.

Alejandro ingresa a la plataforma bancaria para efectuar la transacción, pero su conexión falla. La unidad sigue avanzando. Son 8 mil bolívares de la carrera y una vez frente al lugar de destino aún Alejandro no puede hacer la operación.

Los taxistas aumentan del 10 al 20% el costo de los servicios cuando los pagos son por transacciones virtuales y dependiendo de la tarifa de la misma. Eduardo Añez lo hace, porque para él conseguir efectivo debe pagar porcentajes a través de avances. Trabaja de forma independiente, con clientes conocidos y amigos que lo llaman directamente.

“Todos sufrimos por efectivo y lo necesitamos de la misma manera. Nosotros debemos pagar la gasolina con billetes e incluso repuestos y servicios para el carro”, señala el chofer. Recibe una llamada para llevar a un amigo con su esposa al Sambil.

“Papi son 13 mil, si tenéis efectivo me dais 11 mil 500 ya, negocia.

El cliente accede a pagar menos y salir del poco efectivo que tiene. Eduardo parte a buscarlo en la urbanización Lago Azul.

Nekso es la alternativa

La aplicación Nekso, es empleada a través de teléfonos inteligentes para solicitar taxis en más de 120 líneas en la ciudad.

Esta plataforma ofrece tanto a los clientes como a los choferes la posibilidad de elegir la forma de pago y es considerada como una de las opciones más seguras, cómodas y económicas de traslado.

Procuro usar Nekso porque es más económico que en una línea normal. Dan promociones y descuentos en las carreras mientras más lo uses y si te haces cliente vip”, explica Clara Rodríguez, estudiante de Comunicación Social.

En su teléfono Android solicita un servicio ingresando su ubicación y destino. La plataforma rastrea por GPS la unidad más cercana y los contacta. En tres minutos llega.

Natalia perdió su primera clase. A las 9:20 de la mañana aún no consigue taxi. Se resigna.

Cinco minutos después de llegar a la discoteca Alejandro consigue hacer la transferencia. Vaya que le costó.

Eduardo “pegó una”. Ya tiene efectivo para tanquear gasolina y un poco más para resolver.

Clientes y choferes deben adaptarse. Todos sufren por papel moneda.

Testimonios

Jomilis Díaz, estudiante: “No siempre uso taxis porque están costosos, pero a veces toca. Prefiero usar Nekso porque es seguro y casi siempre aceptan transferencias”.

Javier Jaimes, taxista: “Con la falta de efectivo tenemos que recurrir a las transferencias, pero preferiblemente del mismo banco. Hay gente que aumenta las tarifas por eso”.

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