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El gas se volvió leña en el oeste

Se ha olvidado; prender la cocina es una práctica que no se ejecuta en el oeste desde hace muchos años. Y es que en las comunidades que rodean la zona, específicamente en Las Tuberías dejaron de usar la estufa para hacer sus comidas en leña, porque el gas de bombona también pasó a ser un lujo.

En la barriada se ve venir a Johán, su piel se ruboriza del sol y la presión sobre su pecho, por cagar una bombona de 10 kilos; va en busca de gas. Atraviesa la calle y llega al establecimiento, cuenta el dinero más de dos veces, son mil bolívares por llenarla. La bombona solo dura una semana en su casa, y eso porque solo comen una vez al día. “Antes duraba menos, porque somos ocho personas, y comíamos las tres veces, pero todo aumentó”, relató. El viaje no lo hace seguido, en su humilde hogar cocinan con leña mayormente, pues la inversión pre eren hacerla en comida.

Y es que una familia que decida cocinar con gas de bombona, debe gastar mil bolívares si es de 10 kilos, mil 600 si pesa 27 kilos, y hasta dos mil, si es de las mayores, 43 kilos. Ninguna de las cifras son rentables en esta zona.

En la casa de los Bolívar, la leña siempre fue la primera opción, por su tradición wayuu, y porque en la casa viven tres familias. Invertir en gas sería remplazar una comida. “Aquí cocinamos yuca, y eso se tarda mucho en estar, por eso sacamos palos, prendemos fuego y la ponemos a cocinar”, contó la señora Dilia González.

Y la comida sabe mejor, aseguraron varias voces de la zona oeste. El señor Édgar Amaya se acostumbró a la leña, a su juicio la comida queda mejor cocida y con buen gusto. Es de los que piensa que si el gas no es accesible para la comunidad, los gobernantes por lo menos deberían garantizarlo a precio justo en la zona.

Aumento in amable

Por medio del Ministerio del Poder Popular de Petróleo y Minería se despliegan camiones ofreciendo gas natural a “precios justos”, por El Marite. Uno de los comerciantes aseguró aumentar “un poquito” los precios. De 60 bolívares que cuesta el gas para las bombonas de 10 kilos, en el establecimiento lo llevan a 100 bolívares. Solo le ganan 70 bolívares.

Pero esta cuenta no es la misma que le resulta a Jesús Méndez, en Las Tuberías. Aquí, los camiones que llegan ofreciendo el mismo gas, le piden para el desayuno, y un adicional por si un caucho se daña, o si les pasa algo en el camino. “Todo eso va en el precio, además que de entrada dicen que vienen del norte y por eso ya es un adicional, venden hasta en dos mil bolívares el gas, solo así hay ganancias”, aseguró.

El precio jo en este servicio no existe por las zonas, según Erwin Urdaneta, vendedor de gas, “los camiones se los dieron a los choferes, ellos ponen un precio que incluye hasta sus viáticos”. En su local, la bombona pequeña cuesta 500 bolívares llenarla, pero en las últimas semanas las ventas solo van en descenso; de 10 bombonas que vendían, ahora solo se expenden tres o siete.

Así pasa en el negocio de Jair Ozorio, donde se vendían hasta 40 bombonas diarias, ahora posiblemente llegan a 20. “Muchos cocinan con leña porque no les cuesta nada, además la gente no está cocinando, por aquí como se puede se resuelve una comida”, contó.

La promesa de los gobernantes ya no entra en estas comunidades, donde tienen años a la espera de este servicio, del alumbrado, resguardo policial y la culminación de la escuela Bolívar Bicentenario, donde se atienen a casi cien niños de la zona oeste.

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