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Codhez: Regreso a clases en Zulia, entre precariedad de planteles y deserción escolar

De acuerdo con los anuncios gubernamentales, se pautó a partir del 25 de octubre el retorno a clases presenciales en el país. Sin embargo, la Federación Venezolana de Maestros estimaba que en todo el país (antes de la pandemia) un 70% de los planteles educativos tenía problemas estructurales

El boletín de octubre de 2021 publicado por la Comisión para los Derechos Humanos del estado Zulia (Codhez) reporta el contexto actual del derecho a la educación en la región, uno de los derechos fundamentales indispensables para el crecimiento personal, social y humano, así como la situación de los derechos de las mujeres, adolescentes y niñas.

En este estudio, Codhez resalta la importancia y necesidad de garantizar el derecho a la educación de las niñas y adolescentes zulianas, puesto que una niña o adolescente fuera del sistema educativo la pone en posición de desventaja y mayor vulnerabilidad,al no contar con las herramientas cognitivas ni actitudinales para defender su condición femenina ni los derechos que ella envuelve.

Condiciones precarias para el retorno

De acuerdo con los anuncios gubernamentales, se pautó a partir del 25 de octubre el retorno a clases presenciales en el país. Sin embargo, la Federación Venezolana de Maestros estimaba que en todo el país (antes de la pandemia) un 70% de los planteles educativos tenía problemas estructurales: falta de agua potable, baños dañados, espacios deteriorados, falta de insumos, comedores cerrados, y luego de dos años de cierre de estas instalaciones la situación se agudizó como consecuencia del vandalismo.

Ante esto, se calcula que, para este año 2021, por lo menos un 90% de las instalaciones escolares requiere reacondicionamiento, debido a filtraciones en techos y/o paredes que necesitan reparación inmediata para evitar daños mayores, así como falta de iluminación y de ventilación.En el caso del estado Zulia, desde inicios de año, se reportaron constantes robos que han padecido las instituciones educativas que han dejado a las escuelas desalojadas.

A este panorama, se suma la situación de deserción estudiantil. Muchos jóvenes han dejado de lado sus estudios por la necesidad de trabajar o migrar para llevar sustento a sus hogares, lo que empeoró con la aplicación de una educación a distancia a la que no todos tienen acceso.

A su vez, para marzo de este año,Codhez documentó que el gremio de maestros de la región zuliana anunciaba que no se retornaría a las aulas de clases sin un previo ajuste salarial, independientemente la aplicación del plan de vacunación para este sector educativo pues, según el Sindicato Único del Magisterio (SUMA) en el Zulia, “la vacunación debe ir acompañada de un sueldo digno”.

El problema base es que no existe un salario digno para los maestros que les permita cubrir sus necesidades. Ante esta realidad muchos educadores deben dedicarse a otras ocupaciones e incluso se han visto forzados a emigrar, cuestión sumamente preocupante pues se dejan vacíos espacios que muy difícilmente pueden ser colmados por personas preparadas para asumir estas responsabilidades”, indica Codhez.

Zonas rurales en mayor vulnerabilidad

De acuerdo con el boletín, los municipios rurales del Zulia han sufrido un impacto más dramático y directo que el resto de la región en relación con las dificultades con el acceso a la educación durante la pandemia, tal es el caso del municipio Guajira. En esta zona se denunció la ausencia de las herramientas necesarias para la prosecución estudiantil, como lo es, el acceso a un servicio eléctrico regular, continuo y de calidad, así como al de internet.

Asimismo, Codhez señala que el Plan Cada Casa Una Escuela, ejecutado por el gobierno nacional, deja mucho que desear, pues la educación a distancia no puede basarse únicamente en la entrega de actividades que a menudo son realizadas por los representantes. “La gran mayoría de los docentes tampoco cuenta con los medios electrónicos que permitan optimizar este proceso de aprendizaje”, apunta el documento.

Crisis de la educación superior

Este año 2021 puede considerarse como uno de los peores en cuanto a la pérdida de la academia universitaria en el país”, subraya Codhez, advirtiendo que este panorama prevalece desde 2020, acrecentado por la suspensión de las clases presenciales y la insuficiencia presupuestaria para garantizar seguridad, situación que provocó la soledad de las instalaciones universitarias y el aumento de los hurtos y desvalijamientos que apuntan a actos propios del crimen organizado y no solo de la delincuencia común.

Como ejemplo resalta el caso de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Zulia, donde reportan techos rotos, escasez de pupitres, puertas dañadas y basura acumulada en pasillos y salones. Tampoco cuenta con electricidad debido a que sus brequeras y tendido eléctrico fueron robados.

La vida de la mujer zuliana: perenne padecimiento

Para el primer semestre de este año, en el Zulia se reportó, como parte de la violencia intrafamiliar experimentada en la región, 43 agresiones contra mujeres basadas en la violencia de género, de acuerdo al Observatorio Venezolano de Violencia. Este tipo de violencia ha sido el arma de quienes se oponen, por ignorancia o convicción, a reconocer a la mujer como ser humano igual, sujeta de derechos y protagonista de su propio existir.

En estas circunstancias, para el primer trimestre de este año 2021, la organización Utopixreportaba 58 casos de femicidios en toda Venezuela. En Zulia, destaca el caso de una inducción al suicidio de una niña de 11 años, debido a la violación a la que era sometida por su padre.

Otro problema reportado por Codhez es el padecimiento de millones de mujeres por la ineficacia y deficiencia estatal en la prestación de los servicios básicos, como el agua potable, electricidad, gas doméstico, entre otros, así como la desprotección en casos de violencia basada en el género en el contexto de la pandemia.

Son las mujeres quienes salen al paso ante estas circunstancias y aplican estrategias de adaptación para lograr una mediana tranquilidad para su familia en medio del caos diario que implica vivir y convivir en el Zulia”, refiere la organización, apuntando que estas situaciones atentan contra la estabilidad física y emocional de la mujer, así como contra su calidad de vida.

Consideraciones finales

Para Codhez, el aumento de la vulnerabilidad de los niños y jóvenes en edad escolar es una de las más grandes preocupaciones en torno al tema educativo. Por ello, exige al Estado venezolano el diseño y aplicación de políticas públicas efectivas y oportunas para el rescate del sistema educativo venezolano, con especial atención a las zonas más desprotegidas.

En paralelo, apunta que para lograr recrear la enseñanza-aprendizaje fundada en valores y ética es necesario pasar por el enaltecimiento de los maestros y profesores quienes, en medio de la emergencia humanitaria compleja en Venezuela y las reiteradas violaciones a los derechos humanos, mantienen su vocación intacta pero ávida de libertad y justicia social tanto para sí como para sus alumnos.

A su vez, Codhez resalta que la atención idónea de casos atinentes a cualquiera de las formas de violencia de género pasa por la correcta formación del personal competente en las instituciones del Estado, que implica su sensibilización para la atención de este tipo de violencia, y así evitar la revictimización de la mujer y garantizar los derechos humanos de las mujeres y niñas a una vida libre de violencia.

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