El diario plural del Zulia
TOPE DELIA PLAZA

Apartheid eléctrico asfixia al Zulia

La región demanda 2.300 megavatios y apenas operan alrededor de 700: unos 600 que provienen del Guri y solo 100 de la termoelectricidad. Darle prioridad a Caracas generaría nuevos apagones masivos

El último en la cadena de distribución y el último en la elección del Gobierno. Sostenidamente, desde finales de 2017, el Zulia, donde se encendió el primer bombillo del país en 1888, es la región que más ha sido golpeada en Venezuela por los llamados planes de “administración de cargas”, que fueron de dos, cuatro, seis, doce, quince hasta las 121 horas continuas sin energía, del 7 al 12 de marzo de 2019, en una entidad donde la sensación térmica ronda los 30°.

El 7 de marzo, el descontrol mutó y alcanzó a los demás estados. Las 23 entidades de la nación petrolera retrocedieron más de 130 años. Quedaron sin electricidad. La oscuridad reinó de norte a sur por más de 100 horas, incluyendo al Distrito Capital, por más de 90.

Durante un segundo apagón, en Tamare, Costa Oriental, se vivieron ocho días sin luz desde el 25 de marzo hasta el 2 de abril. “Llegó a las 11:15 de la noche del 2 y se fue el 3 a las 7:15 de la mañana. En casi 10 días tuvimos solo ocho horas de electricidad y unas 217 sin servicio”, denunció Ángela Martínez. Contando el apagón del 7, sumaban 338 horas de racionamiento.En Mara, LaGuajira y Jesús Enrique Lossada la luz también”brilló por su ausencia”.

 

 

Una explosión de autotransformadores en el patio B de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, conocida como Guri, fue el origen de la falla inicial, según el ingeniero mecánico y consultor, con más de 36 años de ejercicio, José Aguilar, quien conoce por completo el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). No obstante, el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, señaló, el pasado 28 de marzo, que el mega apagón más largo en la historia venezolana lo produjo un “sabotaje” por parte de la oposición, aunque el Zulia ya presentaba racionamientos desde la Navidad de 2017.

“Lo que se está haciendo es un apartheid eléctrico, una discriminación contra las provincias de Venezuela, hogar de más del 90 por ciento de la población, con fines políticos. Es una aberrante inequidad”, considera Aguilar.

“Falta de mantenimiento” es otro de los señalamientos de los especialistas. Sabotaje o no, el ingeniero Alejandro López, quien hasta 2015 laboró en el Ministerio de Energía de Venezuela y se desempeña como consultor eléctrico internacional en España, indica que solo en el Zulia deberían operar 2.845 MW de generación termoeléctrica, suficientes para toda la región.

Eso si funcionaran las termoeléctricas paralizadas o que no se concluyeron y que cubrirían la demanda de 2.300 MW para no depender de la generación enviada desde el Guri. Actualmente, solo se generan unos 100 MW termoeléctricos en el Zulia”. Calcula que, con la nueva falla en el SEN, el Zulia recibe del Guri solo 600 MW más, para un total de 700 que se reparten, durante cuatro a seis horas, las 18 parroquias marabinas y los 21 municipios zulianos. El déficit es de unos 1.600 MW.

Posibilidad estancada

El parque eólico en La Guajira es un proyecto inconcluso que aportaría 75 MW. También Termo Zulia planta II unidad 3 (170 MW) y Termo Zulia planta V unidad 3 (170 MW); mientras que no operan regularmenteTermo Zulia planta I unidades 1 y 2 (300 MW), Bachaquero planta I unidad 1 (155 MW), Termo Zulia planta II unidad 1 (155 MW), SL Barcaza (100 MW) y PDVSA Bajo Grande (100 MW).

A la lista se suman otras plantas para un total de 19 inoperativas. Es así como se ha dejado sobre los “hombros” del gigante de agua, desde hace más de una década, un enorme peso que dificulta abastecer en simultáneo al Zulia, Caracas y a sus estados cercanos.

A las 5:20 de la tarde de ese 7 de marzo, para María Castillo, en la urbanización Las Amalias, era solo “otro corte de luz” en Maracaibo. Pero con el pasar de las horas y los días vería que, al igual que millones de venezolanos, vivíael ‘blackout’ anunciado, más de 10 años antes, por el Grupo Ricardo Zuloaga, el Centro de Ingenieros del Estado Zulia (Cidez) y otros analistas.

La noche del 24 de diciembre de 2017 cenó a oscuras. Un apagón regional cubrió a decenas de zulianos por horas. Durante 2018, Castillo enfrentó cortes de hasta ocho horas por día, en diferentes meses, y en 2019 no ha visto tregua.

Mi bebé, de tres meses de nacida, no dejaba de llorar en la noche”, dijo Francis Rincón, en el sector Indio Mara, donde el apagón del pasado 7 de marzo duró 120 horas. El calor la agobiaba. La pequeña alcanzó su doceava semana de vida en medio de la oscuridad. Desde entonces ha vivido en la cotidianidad de los racionamientos eléctricos.

Sobreexplotación hidroeléctrica

“Para 2011, Venezuela tendrá el mejor sistema eléctrico del continente”, aseguró en 2008 el entonces presidente Hugo Chávez, tras un apagón. Diez años más tarde, parece ser lo contrario.

Según Alejandro López, entre 2013 y 2017 se requerían 9.000 millones de dólares para culminar la infraestructura eléctrica zuliana. “Se invirtió solo 1.326 dólares, menos del quince por ciento. El ochenta y cinco por ciento restante nunca llegó a las obras”.

 

 

 

Aguilar explica la situación hidroeléctrica y termoeléctrica nacional: “En el país existen 16.905 megavatios de hidroelectricidad instalados. Tenemos otros 19.000 de termoelectricidad que totalizarían 36 mil. Pero 15.100 megavatios del parque térmico nacional están indisponibles, un 85 % sin operar que deja el mayor trabajo al Guri”.

 

 

Prioridad selectiva

El consultor en sistemas eléctricos advierte la posibilidad de nuevos apagones, debido a que el Gobierno decide darle mayor suministro eléctrico a Caracas aun en las deterioradas condiciones del SEN. “Al preservar la ciudad de Caracas, con un sistema ya altamente degradado, se crean desequilibrios en todas las áreas operacionales del sistema interconectado”.

El experto señala que el Gobierno podría elegir enviarle electricidad al Zulia, a 1 mil 34 kilómetros de distancia del Guri en línea recta, lo que quizás no ocurre porque se prefiere tener a Caracas protegida en momentos de inestabilidad política. “No le dan electricidad a Lara y próximamente se agravará en Los Andes”, prevé.

 

Sobrecargas revientan cableados

Aguilar destaca que unos 2.400 megavatios “se dejaron perder” y deberían estar instalados en la costa occidental del Lago, entre las plantas Bajo Grande (100 MW), Ramón Laguna (660 MW) y el complejo Termo Zulia (1.300 MW).

El sistema de trasmisión troncal sufre abusos desde 2004, excediéndose los límites de operación. Dejaron morir los megavatios en el Zulia hasta que esas mismas sobrecargas reventaron el cable adosado por el Puente Rafael Urdaneta. Fallaron los dos cables sublacustres que van por el norte del Lago de Maracaibo, Los Puertos de Altagracia, Punta de Palma, Las Peonías y entran a Cuatricentenario”.

 

Añade que los megavatios termoeléctricos en el Zulia, que operan primariamente con combustibles líquidos al no haber suficiente gas para la producción eléctrica, requieren mucho más mantenimiento que no se ha ejecutado.

Según indica, la situación se sobrellevó dándole “fuete” a esos tres nexos de transmisión en 230 kilovoltios. Existe también el nexo de 400 kilovoltios de un par de líneas que cruzan el Lago y resisten unos 1.200 megavatios, “pero ahora una línea tiene que trabajar en 230 para tratar de enviar más energía a  Maracaibo. El grave peligro con esas líneas que cruzan el Lago es que podrían colapsar y caerse”.

El Zulia quedó al desnudo el 24 de octubre de 2017 al fallar un interruptor en la subestación El Tablazo. “En Corpoelec saben cuánto es el máximo que se le puede meter a las líneas. Cubrían el déficit forzando otro de los componentes de la cadena de valor. En 2018 ofrecieron recuperar los cables sublacustres y eso fracasó. De los dos apenas tenemos uno que si le meten sobrecarga, se lo comen vivo. Son cables muy viejos que necesitan reemplazo”, advierte.

Apuntó que en Cuatricentenario se eliminó la interconexión con Colombia, que podría aportar 150 o 200 megavatios. “Si llega a estallar uno de los autotransformadores que se colocaron, se pierde toda la subestación”.

¿Por qué se afecta tanto al Zulia?

El ingeniero indica que con las unidades dañadas a consecuencia de los apagones no se pueden colocar en funcionamiento las tres líneas de 765 voltios que salen del Guri hacia los llanos y centro-occidente. Una de esas líneas va a Caracas y al oriente como respaldo porque allí funcionan los tendidos de 230 kilovoltios, por estar más cerca del Guri.

“Con lo que se dañó en el Guri solo pueden poner una o dos líneas de las tres durante el día y en la noche el país se queda con una sola línea. Si racionaran Caracas, dejaran más voltajes que pueden enviarse por las líneas que van hasta el centro y Yaracuy y cargar las líneas de 400 kilovoltios que van hasta El Tablazo y Cuatricentenario”. A la vez explica que el SEN no debe generar más o menos de la demanda que recibe porque se cae.

Así es como merma la fuerza de los megavatios en el occidente del país, en especial en el Zulia, por ser el último en la cadena de distribución.

 

 

De 30 días a un año

Venezuela retrocedió un siglo en materia eléctrica. A finales de 1980 inició su sistema interconectado.Pero en 2010 (año del decreto de emergencia eléctrica), 2015, 2016, 2017 y 2018 se han aplicado diferentes esquemas de racionamientos, aunque no tan intensos como los de 2019.

“He aprobado un plan de 30 días para ir a un régimen de administración de carga, de equilibrio en el proceso de generación, transmisión segura, servicio y consumo a lo largo y ancho del país”, anunció el mandatario Nicolás Maduro, la noche del 31 de marzo, durante una breve cadena.Para ese día ya se había registrado un segundo apagón masivo y seguirían cuatro más.

Para Aguilar, el plan de racionamiento no es adecuado.”Hay grandes daños por sobre voltajes en la red y cada vez se revientan más equipos. Los 30 días se van a pasar de largo porque Venezuela está en un periodo de incremento de la demanda (por los meses de calor) y esto da para unos cuatro o cinco meses”. Y lo confirmaron, el 8 de abril,el nuevo ministro de Energía, Igor Gavidia, y el presidente Maduro. El plan sería “antes de 30 días, entre 30 y 60 días, entre 60 y 90, y el plan a un año”. Un Estado Mayor Eléctrico atendería los problemas mayores, dijeron.

El Gobernador del Zulia, Omar Prieto, señaló el jueves 4 que las horas de luz serían de entre cuatro a seis y que, posteriormente, irían de cuatro a once. “El daño que se hizo al sistema nacional es grave. Cuando tratábamos de energizar al Zulia, el sistema quedaba totalmente debilitado”, aseguró.

El último apagón hasta el momento se registró desde las 11:22 de la noche del 10 hasta la noche del 11 de abril. Con los apagones previos son 362 horas y, con solo seis horas de luz por día del 4 al 9 de abril, suman 452 horas de racionamiento, y contando…

“No deben ocurrir apagones y estamos trabajando para que no vuelvan a ocurrir. Tengan la certeza de que estamos trabajando de día y de noche… Aquí estamos frente al timón”, manifestó Chávez en 2008.

Lea también
También te sugerimos
Loading...
Comentarios
Cargando...