Maracaibo, Venezuela -

Soy Ciudadano

ESPECIAL: Expresiones que reviven la solidaridad sobre lo humano

La campaña parte del hecho de que los valores no se estudian, sino que se testimonian para desarrollar el pensamiento crítico de los ciudadanos

sábado 16/09/2017
9:56 AM
  • María José Túa

  • @VersionFinal

  • Gerardo Canadell

PROYECTO // Versión Final inicia, desde el impreso, su campaña Soy Ciudadano

Yo actué mal, actué emocionalmente —se desespera en aclarar Enrique Ramírez. Lo intenta hacer en referencia a su reacción frente al carro incendiado de Raúl Semprún, jefe de información de Versión Final, el día que el rotativo sufrió un atentado.

Enrique trataba, infructuosamente, de apagar las llamas que consumían el carro de un compañero de trabajo, “de un amigo”, sin percatarse de los riesgos que corría ante cuatro vehículos explosionados.

El doctor Gabriel Villa, profesor del área de Orientación de La Universidad del Zulia, ilustra que el impacto psicosocial de un individuo crea mella en sus principios. Para mal o —en este caso— para bien. Los valores no son un discurso. Los valores están internalizados en las conductas, reseña el especialista.

El 29 de agosto, había sido un día “normal”, recuerda Ramírez junto con Osnietzher González, ambos empleados del almacén del diario. Pero a las 4:40 de la tarde, oyeron una explosión. “Osnietzher salió corriendo y yo con él”, rememora un Enrique más conversador que su compañero.

Al salir del interior del diario, ya hallaron a los choferes Richard Urdaneta y Pedro Pérez tratando de apagar el fuego con tobos de agua, y a Néstor Villasmil sacando el resto de los carros del estacionamiento. A partir de ese momento, la carrera fue por salvar —al menos— dos de los cuatro vehículos, intento en el que incluso Osnietzher falló escalones y terminó en el suelo, sin que ello apaciguara su adrenalina.

En el artículo Educar para la solidaridad, de la profesora María Buxarrais, de la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Barcelona, se lee: “Partimos de la base de que la solidaridad es una actitud, una disposición aprendida que tiene tres componentes: cognitivo, afectivo y conativo. De aquí que los conocimientos que una persona tiene son su cientes para fundamentar la actitud acompañados del componente afectivo —el fundamental—, y el conativo o comportamental que sería el aspecto dinamizador de dicha actitud”.

La granada fragmentaria que ocasionó el desastre solo afectaba, en los primeros minutos, a dos de los cuatro carros dispuestos en el radio de expansión. Enrique y Osnietzher junto con Franklin Pérez y José Rosales se encimaban sin ningún tipo de protección con el objetivo de salvar el Toyota Yaris del jefe de información, pues ya por el carro de Neiro Palmar, jefe de investigación, y por el vehículo propio de este rotativo no podían hacer nada. Así, la precaución también era que el fuego no llegara a la rotativa, donde el papel, la tinta y el gasoil eran algunos de los materiales in amables a algunos pasos del desastre.

Mientras que Jesús Machado, diseñador gráfico de la redacción, sacaba entre intentos ahogados por respirar a una fotógrafo, Enrique y Osnietzher le aseguraban a Semprún que aún podían salvar su carro y el de una visitante, pero Semprún no quiso dar sus llaves. Temía que el carro explotara con alguno de ellos adentro.

—Creemos importante destacar el hecho de que la solidaridad implica afecto: la fidelidad del amigo, la comprensión del maltratado, el apoyo al perseguido, la apuesta por causas impopulares o perdidas… todo eso puede no constituir propiamente un deber de justicia, pero sí es un deber de solidaridad —escudriña la profesora Buxarrais.

La empresa asumida por los empleados en favor de salvar el capital económico del jefe de información de Versión Final se extinguió, distinta al fuego que lo abrasó. La frustración de cada uno se expresó de un modo distinto: Osnietzher siguió en acción buscando tapabocas para los necesitados. Enrique, en cambio, se fue en llanto sobre Semprún.

El doctor Gabriel Villa define a la persona formada en valores como aquella que busca soluciones desde sus principios éticos, provenientes de un pensamiento crítico que conlleva al desarrollo de competencias. “Yo accioné porque vi el carro de un amigo que aquí nos favorece a todos”, arguye Enrique, con la misma frustración de aquel día. “Creo que los hubiésemos podido salvar”, aún escabulle Osnietzher, pero los videos de las cámaras de seguridad dan cuenta de que, en efecto, no había nada que hacer.

Volviendo sobre lo estudiado por la profesora María Buxarrais, nos fijamos en la actitud: “Victoria Camps nos dice que la solidaridad no es un concepto frecuente ni central de la ética como la justicia, pero que sin duda va ligada a ella. La justicia intenta hacer realidad esa hipotética igualdad de todos los humanos y la no menos dudosa libertad. Pero la justicia depende, en buena parte, de la buena voluntad de los individuos. La solidaridad se convierte en un complemento de la justicia”.

La frustración es porque reina la maldad sobre lo humano… la injusticia —se abre a hablar ahora un enrojecido Osnietzher— Nos dan las gracias, pero no hay nada que agradecer. Este es el lugar donde uno trabaja.

—Jesús, quiero decirte unas palabras: gracias —repite Osnietzher de Jesús lo que le dijera Isabel Cristina Morán, periodista, ante su estoicismo en favor de sus compañeros.

Enrique también recibió muestras de cariño de todas las personas que conoce a lo largo de la avenida La Limpia. “Yo aquí (en el diario) caigo mal por mi cara, pero tengo mi lado humano”, con esa. Y ahora todos lo conocemos.

—Las actitudes se aprenden a través del proceso educativo. Así mismo, el ejemplo o las enseñanzas o recomendaciones de los otros influyen en nuestras actitudes, pero el contacto directo con los objetos es un factor de capital importancia, porque la infancia es la etapa decisiva que en buena medida predetermina cuáles serán las actitudes básicas generales del sujeto ya adulto —propone Buxarrais y rescata: —Un análisis del concepto de solidaridad nos ofrece los siguientes componentes esenciales: compasión, reconocimiento y universalización, según el teólogo Joaquín García Roca.

Enrique descalifica su actuación porque la llevó desde la emoción, un contra que le criticaron mucho en los cursos de primeros auxilios, pero ¿hubiese sido mejor de otra forma?

La solidaridad nace del amor; parte de las causas justas y nos lleva a sentirnos uno. Y, como lo estipula el filósofo campillense Víctor García Hoz, solo puede expresarse en relación con los demás hombres.

 

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