Maracaibo, Venezuela -

Destinos

La historia que atrapa al turista

jueves 17/05/2018
10:52 AM
  • Ana Karolina Mendoza

  • @AnakarolinaMP

  • Iván Ocando

Las calles son empinadas y de piedra. Hay muchos árboles que, con el soplar del viento, mitigan el calor. El vaivén de la gente se concentra alrededor de la plaza Bolívar: en la iglesia de Nuestra Señora de La Asunción, la gobernación, la Casa de la Cultura, el Museo Nuevo Cádiz y el centro comercial artesanal El Guire. Esto es La Asunción, capital de Nueva Esparta. A su espalda queda La Sierra, como también se le conoce el Cerro Copey.

Se escucha un voseo y un cantado que no son maracuchos, también se oye el portugués. Son argentinos, colombianos y brasileños que, además de conocer la ciudad colonial, alejada del mar, llegan con la curiosidad de ver las perlas. “¿Qué es una perla? Cuando una ostra se abre le entran restos de planticas u otro organismo del mar. Esta se cierra y como no puede expulsar eso extraño lo cubre con una sustancia que ella misma produce que es el nácar. Y lo cubre de varias capaz. Eso es la perla. La más cara es la negra. Es una gema”, explica Jeanette Blanco, orfebre y artista plástico.

Pero no solo eso perlas y mar buscan los extranjeros. También se interesan por lo patrimonial. En el museo Nueva Cádiz pueden conocer historias de esclavos y colonizadores, apreciar la colección de pinturas Casa Natal del prócer Santiago Mariño y retazos de infraestructura que se conservan vírgenes a pesar de los siglos. Lucía Ordóñez es la coordinadora del museo y funge también como guía. “Es impresionante la curiosidad que tienen los extranjeros en conocer cómo fue la colonización en Venezuela”.

 

El Castillo de Santa Rosa, en La Asunción, es otro de los paraderos turísticos más visitados en Maragarita. Es un fortín al que, cuentan los locales, llegó el pirata Barbarroja. Ahí también estuvo presa Luisa Cáceres de Arismendi y otros próceres de la Independencia. Desde las 8.00 de la mañana hasta las 6.00 de la tarde puede visitarse. Cuenta con guías que relatan las historias atrapadas en las murallas.

 

La Sierra

Margarita no solo tiene mar. Una pequeña coordillera se ubica en el centroeste de la Isla. El cerro Copey es también un parque nacional. La temperatura no llega a 30 grados y la neblina comienza a bajar a partir de las 6.00 de la tarde. Las empanaderas de la plaza Bolívar de San Juan Bautista, el pueblo central de la Sierra, esperan a comensales durante el día. Aquí también venden el piñonate, dulce típico nueva espartano, una especie de melcocha preparada con base en panela, naranja, lechoza y saborizada con especias.Para llegar a San Juan Bautista, preferiblemente de hacerse con rústicos por lo empinadas que son las calles y las cerradas curvas. En transporte público también se puede llegar. Los microbuses y metrobuses parten del terminal de Porlamar. Máximo dos horas puede durar el viaje.

El Valle del Espíritu Santo es otro de los pueblos al margen de la Sierra. Aquí está la Basílica Menor de Nuestra Señora del Valle, donde todos los años llega la imagen y se celebran misas a la que asisten devotos no solamente de Nueva Esparta, sino de todo el país.

 

Los sabores de Margarita y de Venezuela

En rústico es mejor andar por La Asunción. En una callejuela llamada Lárez está el Instituto Culinario y Turístico del Caribe, donde se dicta el diplomado en gerencia gastronómica la sede de la Fundación Fogones y Bandera que promueve emprendimientos gastronómicos en Nueva Esparta. El espacio lo comparten con El Langar de Sumito, el restaurante que dirige el cocinero merideño Sumito Estévez y lo fundó junto con su esposa Sylvia Sacchettoni. “Es mi primer restaurante. Acá no tengo socios que lo hayan financiado. Los cocineros son los que fueron mis alumnos en el Instituto Culinario. El menú parte del recetario venezolano, pero hacemos combinaciones: hay un pollo ahumado durante 24 horas o una fosforera con otros moluscos y especias. Todo es una fusión de sabores. Hacemos cocina venezolana de largas preparaciones”, cuenta Estévez, quien se acerca a cada uno de los comensales en los dos ambientes que tiene el lugar.

El Langar significa en hindú “donde se recibe a todos” y está abierto de lunes a viernes. Marcela Jokin es la gerente y con ella pueden tramitarse las reservaciones por el teléfono 0414-057.62.99.

 

Los pueblos de Margarita, un museo

 

En vacaciones de agosto y diciembre, el museo Pueblos de Margarita se llena de gente. La Isla completa atrapada en el siglo pasado puede conocerse en un recorrido y descubrirse sus historias, sabores y costumbres.
Entre la montaña y el mar está ubicado, en el pueblo Tacuantar, contiguo a Juan Griego.

 

 

“Vallecita” en el espíritu santo

En el Valle del Espíritu Santo está el monumento que comparte “Vallecita” y el Espíritu Santo de Dios. A la vírgen la sacan todos los años a este espacio, al pie del Cerro Copey, para recibir a centenares de feligreses que pagan promesas o que simplemente quieren tener un encuentro cara a cara con su Patrona.

 

 

 


 

El  presente reportaje pertenece a la primera edición de la revista turística Destinos, publicada el 13 de noviembre de 2016.

LEA ADEMÁS
Loading...
COMENTE