Maracaibo, Venezuela -

Tinta Libre

Teatro en resiliencia

Tinta Libre une a los hacedores de teatro de nuestra región en un conversatorio que le da voz a quienes nos brindan espectáculos. Esas voces surgen de mentes brillantes y almas apasionadas, que ahora se convierten en tinta sobre estas páginas y reúnen historias que solo se pueden contar detrás del telón.

martes 20/03/2018
12:52 PM
  • Héctor Daniel Brito

  • @betonchobrito

  • Luzardo Ebratt

Estas tablas, donde se cuentan historias ajenas y propias, son ese «lugar para contemplar» llamado Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez. Ahora presta su escenario principal para convertirse en el sitio perfecto de la siguiente reunión.

Las sillas rojas, en las que el público zuliano ha disfrutado sinfines de historias, se encuentran detrás de nuestros invitados, quienes se expresan con libertad sobre tres ítems: el quehacer de nuestro teatro, su estado actual y hacia dónde va.

Oficio laborioso

Se escuchan murmullos con algunas carcajadas cuando los teatreros se reencuentran después de algún tiempo. «Contame, ¿qué hacéis?», se preguntan unos a otros. Esta interrogante abre la siguiente conversa.

—Ahora abro un espacio con Teorema Producciones, que aporta las experiencias, las producciones, las ganas, el empeño, para eventos con agrupaciones e instituciones culturales de la ciudad. La idea es recibir cantidad de jóvenes y gente que se puedan sumar con voluntad, porque el oficio con las artes escénicas es amplio, amerita disciplina, responsabilidad y la gente cree que esto es un juego. Puede que lo lúdico vaya intrínsecamente unido con lo escénico, pero ciertamente, hay que resaltar lo disciplinario—, expone sobre los quehaceres del teatro el director Arnaldo Pirela.

Uno de los más jóvenes aprovecha estas buenas nuevas y prosigue a contar sobre una naciente propuesta dentro del teatro marabino:

—Yo hace poco inicié mi nuevo proyecto «Monotemáticos», que nace de la necesidad de refrescar la escena marabina, de brindar nuevas oportunidades para que jóvenes, tanto escritores como actores, puedan mostrar lo que saben hacer y darse a conocer e iniciar en este mundo tan maravilloso que son las artes… Arrancamos en enero de este año y a lo mejor el 2017, para muchos, no es el mejor año para arrancar, sin embargo, yo pienso que la crisis nos termina formando, porque entonces el actor tiene que ser el maquillador, el productor, el vestuarista y entonces al final terminas formándote integralmente porque tienes que cubrir todas esas cosas que no puedes costear… nos toca ser muy creativos… más creativos todavía—, complementa Levy Medina.

 

 

Alexis Blanco, Sociedad dramática de Maracaibo
«Los artistas deben iluminar con su arte a la oscuridad, la ignorancia, la anarquía. El teatro es el espejo de la sociedad. Escudriña lo emocional, lo esencial del humano. Es la síntesis de todas las artes. Es tiempo de comunicarnos».

 

No obstante, es cierto que quienes tienen años sobre las tablas saben de sus alegrías como de sus adversidades. Ante la intervención de Medina, Ricardo Lugo comenta su experiencia en el medio.

—Ha sido difícil trabajar en estos tiempos, y también para la universidad, porque no hay presupuesto. Por eso, hay un proyecto muy bonito: se hará un taller para titiriteros, es decir, serán alumnos de la FEDA que van a tener la oportunidad de aprender sobre este oficio, aparte del que están aprendiendo a hacer, que es el de actores. Los que hacemos teatro y lo dejamos por un tiempo, nos amargamos, nos ponemos viejos. Cuando volvemos, entonces rejuvenecemos.

Ante esta declaración, quienes conocen de la movida cultural de los últimos años sirven de radiografía de cuál es el estado de nuestro teatro. Llega su turno, aciertan ante las palabras de Lugo y prosiguen a contarnos:

—Desde que cerró la escuela de teatro (Inés Laredo), Ramón (González) y yo éramos de los jóvenes que quedaron a la deriva. En ese momento, ambos decidimos arriesgarnos con la agrupación… Desde ese entonces hasta ahora, uno siempre intenta trabajar. La gente llega al teatro, ve el espectáculo, pero no sabe las costuras que pueden tener tanto el grupo como el espectáculo… uno sabe eso y lo que hacemos es sonreír, tragar grueso, porque no es fácil hacer teatro. Yo me he desanimado mucho y muchas veces he pensado en dejar de hacer teatro y dedicarme a mi otra profesión, pero escucho a personas como las que están aquí y pienso que si ellos lo han logrado, nosotros podemos hacerlo—, confiesa Jesse Castro.

El primer punto llega a su fin con Luis Soturno, quien sintetiza la labor de quienes están activos en la escena zuliana:

—Me daba curiosidad adentrarme en el teatro, pero no sabía a dónde ir; entonces, cuando finalmente pude tener contacto, me enamoré. No era lo que imaginaba, iba más allá… Con el paso del tiempo me he dando cuenta de que no solo es muy importante una formación técnica, sino las vivencias y la versatilidad que debe tener un actor en cualquiera que sea su género. Desde que empecé hasta ahora ha habido más motivación, los veo a todos más unidos y últimamente hemos estado haciendo más proyectos en los cuales, a pesar de la situación que pudiéramos estar pasando, hay muchas ganas de aprender de cada uno y eso anima seguir haciendo teatro.

Nuevos escenarios

«Todo cambia», canta Mercedes Sosa. El teatro, tan cercano a la música y a todas las demás artes, tiene su metamorfosis, naturalmente. Desde ahora la conversación toma esta vía. La que avista su destino.
—Nosotros (Daga teatro) no queríamos hacer un teatro que fuese complaciente, no queremos complacer al espectador, no queremos que la gente se sienta cómoda. Si la puesta lo da, sí, pero no es nuestro compromiso, siento que ahora estamos en un momento en el que hay que molestarse, no estar tan sutiles. Daga Teatro busca traspasar al espectador, llevarlo a otro nivel, que cada texto lo traspase, por eso «la daga»—, revela César Fereira.

Eduardo Marín profundiza sobre el significado y el desarrollo del teatro en nuestra región, a propósito de la participación de Fereira. Hace un enfoque macro, el Zulia y su público, y termina con su opinión sobre la labor del artista.

—Lo bonito de estas reuniones es escuchar las visiones de teatro que tenemos cada uno de nosotros… En Maracaibo, yo sí creo que hay mucho teatro y poco al mismo tiempo, y es lo que le dio sentido a lo que nosotros llamamos «Teatro Esencial», ya que el punto es el público y el nuestro es el de Maracaibo… y hay que conocerlo. El carácter de nuestro trabajo es en la calle. No teatro de la calle, sino teatro en la calle, y nos hemos encontrado con distintos públicos que corresponden a nuestra cultura e ideales… Yo le decía a los muchachos en estos días: «Esto está pasando para que nos pase algo (la coyuntura social), no puede ser que esto pase y que nosotros tengamos que hacer el mismo teatro. No podemos hacer el mismo teatro, esa no es la naturaleza del artista. Y ha pasado en distintos momentos históricos».

Desafíos afrontados con unidad

Se escribe la historia en contracorriente: con libertad. Así es el teatro. El «hecho en casa» se nutre de unidad para jamás separarse de su esencia. El tercer punto en este círculo emprende una nueva dirección en la conversación.

—Desde la edad media hasta ahora, y siempre, el teatro estará como un espacio de identidad y de permanencia con la realidad en la que se vive… El teatro habla mucho de las épocas y, más que todo, los dramaturgos son los que se enfrentan a esa época… En Latinoamérica se está escribiendo sobre los problemas sociales que se están viviendo. El teatro nunca muere; desde los griegos, el hombre quería decir lo que le pasaba—, sopesa Ricardo Lugo.

Denny Fernández, en compañía de Yajaira Machado, Érika Romero y Carlos Hernández —del Teatro Estable de LUZ (Teluz)— manifiestan su posición como artistas de las tablas:

—El teatro nunca es complaciente. El teatro siempre ha dicho la verdad, desde el punto de vista escénico artístico, político y social. El teatro siempre va a ser con la verdad servida y cada quién va a tomar lo que quiera.

Ahora, César Fereira expresa sus inquietudes y sugerencias en relación con las palabras de sus compañeros anteriores.

—Debemos llevar el teatro a otro nivel, a ver si la gente despierta. Nosotros y el público debemos llevar las cosas a otro nivel a ver qué sucede… Después de una presentación en la Universidad Rafael Urdaneta, tenía que dar unas palabras por lo que nos había sucedido con la Guardia Nacional —al ser detenido en la avenida Padilla camino a un ensayo junto con Soturno—. Yo les dije: «Si queremos que este país avance, tenemos que estar juntos». No solo es la palabra, realmente es la verdad. La verdad de la persona diciendo que vamos a trabajar unidos, porque las palabras se van—, sugiere César Fereira.

Un corto lapso de silencio prevalece en el escenario. Entonces, luego de permanecer callada y escuchando todas las disertaciones, Yasmina Jiménez, primera actriz y maestra de la dramaturgia zuliana, se desahoga.

—Yo invito a no perder la esperanza, no dejarnos arrastrar por el momento y lograr que cada vez sea mejor la condición del actor desde todos los niveles, empezando con la producción. Creo que el actor debe vivir de lo que hace y hay otras instituciones que deben crear políticas donde el actor viva de lo que hace. No podemos ocultar nuestra existencia como creadores solo porque hacemos teatro, pues nosotros somos seres pensantes. El actor es un ser pensante, el hombre que mira más, el hombre que retrata la sociedad, es el hombre que fija posición. Entonces, hay que seguir preparándonos y buscando la forma de seguir formándonos bien. Que aquellas cosas que hemos obtenido y la hemos perdido, las volvamos a obtener y aprendamos a producir. Es importante aprenderlo todo, pero también es importante descansar, para que nosotros hagamos lo que hemos hecho siempre. A los jóvenes: nos quedan los sueños, pero pisen suelo, miren al país. El país no es de aire, el país somos nosotros y eso es lo que debemos construir—, decide cerrar.

 


 

Yasmina Jiménez, primera actriz y maestra de la dramaturgia zuliana.
Arnaldo Pirela, director de teatro, promotor cultural, actor y productor.
Jesse Castro, actor y cofundador del grupo Ciudad Puerto teatro.
Levy Medina, actor, director artístico y hoy preside el grupo Monotemáticos.
César Fereira y Luis Soturno, actores y miembros del grupo Daga Teatro.

Denny Fernández, Yajaira Machado, Érika Romero y Carlos Hernández, parte del Teatro Estable de LUZ y de la FEDA.
Eduardo Marín, director del Teatro Esencial.
Alexis Blanco, periodista y actor de teatro.
Ricardo Lugo, actor y miembro parte del equipo Chímpete Chámpata.

 


El  presente reportaje pertenece a la vigesimotercera edición de la revista cultural Tinta Libre, publicada el 23 de junio de 2017.

 

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