Aumento salarial: máquina de desempleo y pobreza

La crisis económica que vive el país no será transitoria hasta tanto no se tomen medidas correctivas con respecto a la tasa inflacionaria, esto lo afirman dos profesores de economía de la Universidad del Zulia. Si bien los aumentos salariales son necesarios para equiparar el poder adquisitivo de los empleados con el costo real de los productos y servicios, este mismo beneficio se vuelve sal y agua tanto para quienes dependen de las quincenas, como para los del sector más vulnerable.

Alrededor de 81 puestos de empleo se perdieron diariamente en los últimos 17 meses, reveló ayer el presidente del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios —Cosecomercio—, Alfonso Riera, en una entrevista para Unión Radio. “Este año se han perdido 500 mil empresas, quedan 230 mil. Se estima que en los últimos 17 meses se han perdido un millón de empleos”, esto debido a la crisis de productividad a la que se enfrentan las empresas.

Cifras como la mencionada anteriormente incrementa la incredulidad de los expertos en economía. Gilberto Gudiño, presidente de la Unión de Comerciantes del Estado Zulia (UCEZ), cuestiona el hecho de que el Gobierno venezolano sostenga que la tasa de desempleo del país se maneje en un solo digito —7 u 8 %—, colocó como ejemplo el caso de países en recesión —España y Grecia— que llegó a 20%.

Es cuestionable porque la realidad en la calle es distinta, el propio Instituto Nacional de Estadística (INE) señala que la economía informal representan un 40 % de la economía nacional eso también es cuestionable porque si hay un sector que se ha venido incrementando en los últimos años como consecuencia de los puestos de trabajo fijo, es la economía informal”, explicó Gudiño, y agregó que fácilmente este tipo de labor podría estar rondando el 55 % “estoy siendo bastante conservador con la estimación”.

De estos 1.960 puestos que se perdieron diariamente, en los últimos 17 meses, quienes no lograron concretar otro trabajo en el sector formal se vieron obligados a emigrar al sector informal, que según los censos realizados por el INE no están dentro de la tasa de desempleo pues se cataloga como “desempleado” a aquella persona natural que labore menos de cuatro horas semanales.

El economista Gustavo Machado subrayó que cada aumento salarial que se apruebe sin tomar medidas con respecto a la inflación, causará un efecto sumamente negativo en toda la población venezolana y sobre todo en aquella más vulnerable, quienes viven en pobreza extrema, los pensionados y quienes no tienen un ingreso jo aunque se ubiquen en el sector informal.

“Los anuncios de incremento de sueldo cada vez son más frecuentes, eso indica una preocupación por el avance de la inflación”, afirma el también profesor universitario, además, acota que es necesario revisar el poder adquisitivo real de los empleados. Según un estudio de la ONG, realizado con las últimas cifras reveladas por el INE de hogares en situación de pobreza por Línea de Ingreso (LI), correspondiente al primer semestre de 2015, en ese momento se ubicó en 33,1%.

“En promedio 12 millones 170 mil 175 venezolanos se encontraban en condición de pobreza hasta el primer semestre del 2015, esto abarcaría al 39,7 % de la población. En promedio, 4 millones 791 mil 917 venezolanos pasaron a ser pobres en los primeros 2 años y medio de gestión de Nicolás Maduro”, se lee en el texto.

Alberto Castellanos, economista y también catedrático de LUZ, está en desacuerdo con Machado y considera que el alza de salario afecta más a quienes dependen del sueldo mínimo, pues los demás ajustan los gastos de acuerdo a lo que perciben.