Promesas incumplidas, por Francisco Arias Cárdenas

El 2017 empieza con esperanza y trabajo para los que estamos comprometidos con la construcción de un mundo de paz y justicia, de prosperidad compartida y de salvaguarda de la Madre Tierra. Lamentablemente, atentados y guerras en muchos países nos recuerdan que hay focos, en todas partes, de ambición y egoísmo encarnados en quienes quieren poseer totalmente el poder y todas las riquezas, a costa de dolores y sacrificios de las mayorías.

Esos tristes acontecimientos que nos traen las cadenas de noticias deberían hacer reflexionar a los sectores de la oposición, que insisten en la confrontación nacional como vía para recuperar el poder. Un espacio público controlado hoy por la oposición radical, como es la AN, ha sido convertido en laboratorio de guerra para tratar de derrocar al Poder Ejecutivo, tan legítimamente electo como ellos. No bien tomaron sus curules, engavetaron las promesas que le hicieron al pueblo que votó por ellas. Engañaron a los ciudadanos. No dan propuesta alguna de solución a los problemas económicos (de los que en buena parte, tienen coautoría); irrespetan los plazos constitucionales, al Poder Judicial, e intentan provocar a la FANB para llevarla a su terreno: la represión contra el pueblo, la persecución, como armas para terminar con la Revolución Bolivariana, que ha superado ya un golpe de Estado, paro petrolero, guarimbas, sabotajes, ataques económicos y criminalidad paramilitar.

La FANB hoy se mantiene firme en la defensa de los logros sociales alcanzados desde que Hugo Chávez llegó la presidencia, y cumple con su deber constitucional, al respetar al Presidente de la República como su máxima autoridad, que pese a todas las provocaciones y a la violencia orquestada por la ultraderecha nacional e internacional, jamás ha incurrido en la represión sangrienta contra el pueblo, como sí lo hicieron los gobiernos puntofijistas.

Por la paz y el diálogo, trabajamos del lado de las mayorías, capaces de dirimir las diferencias y sobreponer a ellas los más altos intereses por el bien de Venezuela.