Nuestros muchachos, por Douglas Zabala

Aprincipio de los años 90 del siglo pasado, el cineasta Steven Spielberg recordó al mundo con su película La lista de Schindler que hubo un holocausto en Europa. Basada en la novela de ficción histórica El arca de Schindler, escrita por Thomas Keneally, el filme exhibe cómo el empresario alemán Oskar Schindler salvó la vida de alrededor de 1.100 judíos polacos durante los asesinatos de Hitler.

Hoy el carnicero de Mira ores en su alocada guerra contra el imperio y la derecha cipaya, al decir de su violento discurso, ha ido creando su propia lista, pero no de vidas salvadas, sino de muchachos que han venido cayendo en las calles de Venezuela producto de su razia represiva. Paola Ramírez, Brayan Principal, Jesús Sulbarán, Efraín Sierra y Renzo Rodríguez han sido las primeras víctimas de estas protestas que tú, Nicolás, a través de tus Colectivos y tu GNB, le has quitado la vida. Es tu responsabilidad que hoy no existan, por haberle ordenado a Lucena, de Amelio, Oblitas y Hernández que se robaran el Revocatorio, que a pesar de los obstáculos, millares de venezolanos promovieron con su firma para que en elecciones libres y secretas se decidiera si seguías o no bajo tu tenebroso mandato de hambre y desolación. Ana Rodríguez, Gruseny Canelón, Almelina Carrillo y Mervins Guitian, también se suman al dolor que a sus padres y su familia hoy los embarga por tu culpa, Nicolás Maduro. Sí, tú les asesinaste sus muchachos, desde el momento que embriagado de poder y sediento de sangre, con tu exconvicto y ahora compinche presidente del TSJ, Maikel Moreno, también decidiste asesinar preceptos constitucionales, al pretender que nuestra AN, electa por el soberano con más de 14 millones de sufragios desapareciera. Miguel Colmenares, Carlos Moreno, Johán Medina, Juan Pernalete, Hecder Lugo y Miguel Medina fueron otros muchachos que jamás volveremos a ver, porque tú, Nicolás, los sentenciaste a muerte, el día en que en tu desespero criminal por aferrarte a un poder que ya no te pertenece, te inventaste una Constituyente Corporativa y fascista, con la insana intención de destrozar el único legado que quedará en pie de Hugo Chávez. Sí Nicolás, eres tú el asesino y no otro, quien ha ordenado que tu bodrio inconstitucional se imponga a costa de la sangre de nuestros muchachos, quienes a pecho descubierto han salido a protestarla. Miguel Medina, Miguel Castillo y Armando Cañizales quien con su viola y al igual que todos nuestros muchachos asesinados no llegarán a viejos por tu culpa, por haberte robado las elecciones de gobernadores. Esta es la lista, y no d vidas salvadas, como la lista de Schindler que te incrimina. Nuestros muchachos no verán más a su patria, pero tú tampoco llegarás a viejo apoltronado en tu silla chorreante de sangre en Mira ores. De allí saldrás y no habrá madriguera donde esconderte, la justicia te encontrará y pagarás por tus crímenes, porque solo tú los asesinaste en tu vano intento por asesinar nuestra democracia.