Maracaibo, Venezuela -

Opinión

Nicolás baila, mientras nuestros niños mueren, por Werner Gutiérrez Ferrer

viernes 06/10/2017
4:49 AM
  • Werner Gutiérrez Ferrer

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Los resultados del estudio “Monitoreo de la situación nutricional en niños menores de 5 años” correspondiente al período abril – agosto 2017 realizado por Cáritas de Venezuela no le deben ser indiferentes a ningún venezolano.

Lastimosamente al Gobierno Nacional, principal responsable del “deterioro masivo de la alimentación” de todo un pueblo en el cual 7 de cada 10 hogares declara “alguna forma de privación alimentaria”, no le importa el sufrimiento y graves consecuencias que sobre el crecimiento, desarrollo y salud de millones de personas tiene el haber destruido uno de los sistemas agroalimentarios de mayor empuje en Latinoamérica en décadas pasadas.

Distintas advertencias hemos venido presentando desde diversos sectores sobre la tendencia negativa en producción, disponibilidad, accesibilidad y consumo de alimentos en el país, pero el gobierno de Nicolás Maduro nunca prestó atención a esta situación. La ausencia de medidas eficaces y oportunas, ha ocasionado el deterioro exponencial de los problemas. Ya hoy hemos superado el umbral de “crisis alimentaria”, en promedio 15 de cada 100 niños de 0 a 5 años de edad, padecen de desnutrición severa. Los peores índices se encuentran en el estado Zulia. Esta población indefensa “se nos muere o sufre daños irreversibles”, lo cual nos ubica como nación en “emergencia alimentaria”.

En octubre del pasado año advertía en una de mis columnas: “La magnitud del empobrecimiento de nuestra población es tal, que le está impidiendo alimentarse, generando “una ficción de abastecimiento” en el mercado porque cada día el número de personas que su ingreso económico les permite la compra de alimentos tan esenciales como carne de pollo, carne de bovino, huevos, leche y queso, entre otros, es menor. Es urgente e indispensable revertir esta tendencia que causa serios problemas de malnutrición y desnutrición en más de 23 millones de venezolanos”.

Para ese momento el precio de la Canasta alimentaria familiar en septiembre de 2016 se ubicó en Bs. 405.452,78. Para agosto de este año, ya superó los 2.2 millones de bolívares, lo más grave, las proyecciones presentadas en febrero pasado por el Cendas – FVM de un precio de 3.2 millones de bolívares al cierre de 2017, tristemente para los venezolanos, parece se cumplirán.

Nada indica “por ahora” que se detendrá la crisis. Seis niños venezolanos mueren cada semana por desnutrición, Susana Raffalli, del equipo de Cáritas, nos hace un nuevo llamado, “a este nivel se tendría que estar hablando no solo de darle a la población alimentos, sino también proveer productos medicinales para salvar a niños con desnutrición severa”. Mientras tanto, Nicolás y Cilia bailan, Freddy nos pide criar conejos, Wilmar Castro Soteldo anuncia una cosecha ficticia de cereales y Francisco Arias Cárdenas pregona “Gracias, Maduro” por tan buena labor a favor de los niños del Zulia.

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