Maracaibo, Venezuela -

Opinión

La dieta de Maduro, por Julio Portillo

viernes 16/09/2016
9:35 AM
  • Julio Portillo-Historiador

  • @versionfinal

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Maduro sigue en la cresta de la ola. Los diarios del mundo lo mencionan a diario. No por sus aciertos, sino por sus extravagancias y excentricidades. Lo comparan con los Duvalier en Haití, con Abdala Bucaram, presidente de Ecuador destituido por loco, con Idi Amín y Joseph Mobutu dictadores africanos y hasta con el propio Benito Mussolini.

Hermanan Hesse, poeta, novelista alemán, Premio Nobel de Literatura en 1946 llegó a decir que “El verdadero humor empieza cuando ya no se toma en serio la propia persona”. Maduro es el peor presidente que ha tenido Venezuela en su historia. Se necesita no quererse a sí mismo, cuando hace el ridículo, a costa de la imagen de Venezuela en el mundo.

Su malévola ocurrencia hablando de “la dieta de Maduro” para referirse a la flacura de los venezolanos, no puede calificarse como una obscena broma, ni incluso como una ironía, se trata de un insulto. Nombró la soga en la casa del ahorcado como reza un refrán.

Dicen los psicólogos que cuando un gobernante hace con frecuencia uso de la ironía es porque se sabe débil. Las encuestas registran el 75 u 80 % de rechazo que tiene Maduro entre el pueblo venezolano, que hasta el más desinformado intuye que no vendrán al país inversiones ni mejorará la economía hasta que no sea sustituido este gobierno.

Hablar de dieta cuando los sindicatos acusan que hay hambre y desnutrición, los enfermos abandonan los hospitales y crisis en las cárceles porque no hay comida, los productores de papas no tienen semillas, que el consumo de carne ha llegado al más bajo nivel, que hay dieciocho protestas diarias por falta de alimentos, registro de ausentismo escolar del 28 % por hambre, que el gobierno aumentó 50 % los salarios pero que los alimentos aumentaron el 583 %, que los vegetales subieron de precio 170%, que en fin hay un 80 % de aumento de la pobreza en el país. Sin contar la tragedia de la salud, el desempleo y el repunte de las epidemias. Hacer el cómico con esta realidad no es otra cosa que crueldad.

Chávez y Maduro despilfarraron un millardo de dólares, no han metido en la cárcel uno solo de sus partidarios por corrupción, esquivan el tema del narcotráfico en el cual están involucrados militares y altos funcionarios de su gobierno. Le han regalado a Cuba 26 mil millones de dólares, el doble de lo que son hoy las reservas internacionales de Venezuela. Definitivamente Maduro no puede ser simplemente revocado tiene que ser entregado al Tribunal Penal Internacional de Roma.

 

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