Maracaibo, Venezuela -

Opinión

Golpe 2.0 ​

lunes 28/01/2019
1:28 PM
  • Javier Gómez González

  • @versionfinal

  • Archivo

Mientras los Estados intentan olvidar el horror de sociedades regidas por la venganza y abrazan el derecho como medio de dirimir conflictos, en el ámbito internacional, volvemos a tiempos de las cavernas, donde la fuerza remplaza la razón y, el que tiene mayores medios bélicos, armas de destrucción masiva y tiene líderes y ejércitos más violento, es el que decide por los demás.

Pareciera que la única forma que tienen los pueblos para que los respeten es que obtengan la bomba atómica. Será por ello que los supremacistas del norte de América, han decidido negociar con Corea del Norte. Eso nos mete en una carrera desenfrenada por conseguir el balance bélico necesario para ser dignos de ser tomados en cuenta en el contexto global, una competición que nos lleva en su lógica a una real posibilidad de ser la humanidad la misma causa de nuestra extinción como especie, pero no otra razón es la que mueve al mundo.

Si Francia fuese Venezuela y no tuviera arsenal nuclear, hoy hablaríamos de los derechos humanos violados en ese país, de los muertos y centenares de detenidos, tendríamos un foro penal francés que le encantaría jugar con cifras, para justificar que otro país con armas nucleares pueda detener ese desenfreno.

Pero somos Venezuela, un país de apenas 30 millones de habitantes, asentados en la más colosal riqueza que jamás ha visto al mundo, un país pacífico, con una población acostumbrada a vivir bien y que, en los últimos años sobrevive la peor de sus crisis económicas, producto de múltiples equivocaciones, falta de toma de decisiones oportunas y un bloqueo brutal, mucho más terrible que el impuesto a Cuba hace más de cincuenta años, que nos impide acceder a los mercados y al sistema financiero internacionales y que congela nuestras reservas operativas para hacer frente a las cuestiones más emergentes.

Y es que esta crisis venezolana ha sido buena para todo, en especial, para desviar la atención de los problemas internos de cada país, hemos sido más atendidos en España que la situación de Cataluña, en Francia más que la situación económica y social de ese país, en Estados Unidos más que su gobierno en bancarrota, en Puerto Rico, más que su crisis financiera, en Costa Rica, más que su huelga de cinco meses por una reforma fiscal neoliberal y así, cada vez que existe un problema interno sobre el cual hay que desviar la atención, las élites políticas de cada país, deciden hablar de los asuntos internos de Venezuela, como si se tratase de una novela morbosa al más puro estilo de las “Cincuenta Sombras de Grey.”.

Pero lo cierto es que se encuentra en marcha un golpe de Estado, una operación sincronizada y estructuralmente montada y que, al día de hoy, no tiene vuelta atrás. Se trata de algunas cuestiones tácticas utilizadas en el pasado, pero que tiene algunos aspectos novedosos que deben ser examinadas con cuidados, no solos por los ciudadanos, sino incluso por los Estados que apoyan el golpe de estado y que forman parte de la OEA o de la ONU.

Es el primer golpe de estado anunciado por twitter, público, descarado y arrogante. Me explico mejor, lo golpes de estados que se dieron en el pasado, todos sabían que detrás estaba el imperialismo norteamericano pero, pasaban muchos años, cuando después se desclasificaban documentos secretos que obteníamos pruebas fehacientes de que la CIA financió una cosa, que la USAID otra y que la Embajada hizo tal o cual cosa, que el Ejercito de los Estados Unidos entrenó y adiestro a tales movimientos y en fin, que mucho dinero de los contribuyentes norteamericanos se uso para financiar una acción bélica contra otro Estado.

En este caso, las pruebas del golpe de estado están colgadas en youtube, cuando el vicepresidente Mickey Pence convoca una marcha insurreccional en nuestro país: “Vayan a protestar, los Estados Unidos los apoyan”, se encuentran en los twitter oficiales del presidente Donald Trump de los Estados Unidos y, en los de John Boltón, el senador Marcos Rubio y del secretario de la OEA, Luis Almagro, el más descarado de todos los Secretarios Generales de los que tengamos conocimiento.

Esta arrogancia debe tener alguna forma de tocar la conciencia de los pueblos y de los gobiernos del mundo, mañana te puede tocar a ti, como le toco a Venezuela, recuerden que cuando éramos los cachorros ricos del imperio, en la OEA señalamos a más de un gobierno por mandato de nuestros amos, pero ahora que somos distintos y soberanos, somos los señalados. Mañana le puede tocar a ustedes y, no importa que tan de derecha o de izquierda eres, lo importante son los intereses del imperialismo norteamericano que de ordinario no son los mismos ni de las oligarquías, ni de los gobiernos, ni de las izquierdas, ni de las derechas, ni de los pueblos de Latinoamérica.

Varios de los nombrados son miembros de una secta política conservadora que habla de un nuevo siglo para América, como les gusta llamarse y, que han dejado claro su pensamiento, el más prolijo en declarar ha sido John Bolton – si, el mismo que ha estado tan activo contra Venezuela y que fuera derrotado en el Consejo de Seguridad cuando era embajador de la Misión Permanente de los Estados Unidos ante la ONU – que sobre aspectos de derecho internacional, ha dicho:

“Las Naciones Unidas no existen. Existe una comunidad internacional que de vez en cuando puede liderar el único poder real que queda en el mundo, que son los Estados Unidos”. O quizá mejor: “Los EE.UU. hacen que la ONU funcione cuando quiere que funcione, y cuando podemos hacer que otros sigan nuestro dictado… Y así es precisamente cómo deberían ser las cosas porque la única pregunta que debe importar a EE.UU. es, ‘¿qué conviene a nuestros intereses nacionales?’ O quizá prefieran: “Eliminar diez pisos de las 38 de la sede de la ONU no cambiaría nada en absoluto”. O tal vez les guste más la propuesta de reformar la organización con “un único miembro permanente del Consejo de Seguridad, que es el reflejo real de la distribución de poder en el mundo”.

Este es el pensamiento unilateralista, es el que se está imponiendo, no a Venezuela, sino a toda la Humanidad, una actitud arrogante y grosera, por cierto, muy distinta a la del pueblo llano, trabajador, solidario y sencillo, de los Estados Unidos.

Mentira 2.0

Si algo es cierto en toda la crisis política venezolana, es que todo lo que se ha hecho se fundamenta en una mentira, lo que pasa es que en 140 o 280 caracteres o, con fotografías que no tienen respaldo técnico, que no se saben ¿Dónde se tomó?, ¿Cuándo se tomó?, ¿Quién las tomó? y ¿Por qué las tomó? Es muy difícil conocer la realidad.
La elección de maduro no fue impugnada por nadie y, si alguna persona consideraba que fueron fraudulentas tenía a su disposición un elenco de recursos administrativos y judiciales.

Alguno pudiera decir que si de todos modos, tales instituciones y recursos no serían imparciales, sobre todo después de las declaraciones de un Magistrado de la Sala Electoral que se encuentra refugiado en los Estados Unidos, pero ello es necesario para agotar la vía interna y, si una cuestión ha sido una constante para la activación de mecanismos internacionales, por el principio de subsidiaridad, es que primero debe agotarse los medios internos, por cuanto las acciones políticas y jurídicas globales son admisibles sólo cuando ha fallado los medios nacionales.

Es mentira, no cabe y es un fraude la interpretación que se hace del 233 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que no dice entre sus supuestos nada que se asemeje a una situación cómo está y, siendo una norma excepcional, no puede, es imposible, es contra legem, usar la analogía o tratar de extenderla a otros supuestos no contemplados en la norma. ¿Cuántos opositores han leído la disposición que le sirvió al señor Juan Guaidó para autoproclamarse?

Es falso, mentira y totalmente contrario al espíritu de la Constitución y la ley, que el encargado del ejecutivo en caso de activarse el 233 pueda, afectar el resto de los poderes público, asumiendo las facultades del resto de los instituciones, haciendo declaraciones que solo corresponden al poder judicial y al resto de los poderes. Solo, en el supuesto negado de producirse algunas de las causales taxativamente establecidas en el dispositivo constitucional, tiene competencia para realizar actos de simple administración para garantizar el funcionamiento de la administración pública y realizar elecciones en 30 días.

Es falso, toda una falacia, que Venezuela sea si quiera el país con mayor migración del continente, es difícil quitarle ese puesto, a pesar de la situación que atravesamos, a Colombia, a Honduras y otros países que tienen años de manera sostenida sin condiciones para garantizarles la atención social a sus connacionales.

Los informes sobre migraciones del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los refugiados, da cuenta de eso y a pesar de tratar de ocultar algunas cifras por la especial situación en Venezuela, con relación al desplazamiento interno se ha informado, sin que se haya lanzado una campaña contra ese país y citamos del resumen: “En 2017, Colombia seguía siendo el país con más población de desplazados internos (a nivel mundial). Según el gobierno, en Colombia había 7,7 millones de desplazados internos registrados, cifra que representaba un aumento de más de 250.000 desde el comienzo del año, sin que se comunicaran retornos de desplazados internos ni otras disminuciones.”. (Intersección nuestra) Muchas letras para twitter.

La amnistía, una mentira peligrosa

Habla la oposición de la amnistía y han repartido texto de la misma en los comandos del ejército y se le ha dado una amplia difusión, sin embargo nadie ha revisado la posición de la Organización de Naciones Unidas, en cuanto a su oposición a las amplias amnistías, por crímenes de guerra contra la humanidad, genocidio, groseras violaciones de derechos humanos, incluso dentro de los procesos de negociaciones de paz. “…Las amnistías que eximen de sanción penal a los responsables de crímenes atroces con la esperanza de asegurar la paz han menudo fracasado en lograr su objetivo y en su lugar han animado a su beneficiarios de cometer más crímenes .

Por el contrario, los acuerdos de paz se han alcanzado sin las disposiciones de amnistía en algunas situaciones en las que la amnistía había sido dice que es una condición necesaria de la paz y donde muchos temían que las acusaciones podrían prolongar el conflicto.” (Amnesties that exempt from criminal sanction those responsible for atrocious crimes in the hope of securing peace have often failed to achieve their aim and have instead emboldened their beneficiaries to commit further crimes. Conversely, peace agreements have been reached without amnesty provisions in some situations where amnesty had been said to be a necessary condition of peace and where many had feared that indictments would prolong the conflict).

En este sentido, de acuerdo a la Organización de Naciones Unidas, la concordia de un país no pasa necesariamente por la necesidad de una amnistía como ha sido el argumento principal de la oposición, por una parte y, por la otra, la amnistía ha producido un efecto contrario al de lograr la paz. En este sentido, el documento oficial del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas establece: “Estas experiencias ponen en duda la suposición común de que una elección debe hacerse entre la paz y la justicia. Las Naciones Unidas han reconocido que, cuando se enjuiciado adecuadamente, la justicia puede ayudar a asegurar una paz justa y sostenible. Oponiéndose a las amnistías que establecer impunidad de crímenes atroces, las políticas de Naciones Unidas busca salvaguardar un espacio para la justicia, incluso cuando aún no se establecen adecuadamente las condiciones para procesamientos. (Traducción Libre)”.

Se trata entonces de una auto amnistía que viola nuestro derecho interno y a los compromisos asumidos por los Estados en Convenios y Tratados que establecen la obligación de garantizar el ejercicio de la justicia para los crímenes de guerra, genocidios, crímenes contra la humanidad y otras graves violaciones de los derechos humanos.

Es un auto perdón para garantizar que los poderes fácticos, económicos y mediáticos, los miembros de facciones de partidos políticos y grupos pequeños de personas que están incluidos en el golpe de estado, que hacen de la violencia su arma de lucha política, están siendo beneficiados en el proyecto de un perdón sin asunción de responsabilidades ni reparación. Lo que si no es mentira es que Camboya, Vietnam, Irak, Libia, sufrieron intervenciones respaldadas por mentiras y la única verdad, es que esos países fueron desbastados en nombre de la libertad, siguiendo el mismo guion, los mismos pasos, pero sin la arrogancia de ahora ni de las redes sociales.

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