Maracaibo, Venezuela -

Opinión

Comienza de nuevo, por Padre Jaime Kelly MSC

sábado 07/01/2017
4:27 AM
  • Padre Jaime Kelly MSC

  • @versionfinal

  • Archivo

Cada día es una oportunidad de vida en la que Dios puede escribir en nosotros y con nosotros, una bonita historia de amor. Comienza un nuevo año y con este comienza una nueva oportunidad. Para muchos terminan sus vacaciones y se vuelve a la rutina; para otros podemos decir que se avecina un nuevo comienzo, se tejen sueños e ilusiones para este año.

Si miramos hacia atrás podemos pensar que pudo ser mejor o tan solo que queremos y esperamos un cambio, con miras a un mejor mañana, buscando siempre mayores alegrías, paz, amor y prosperidad.

El hombre siempre busca y espera más y mejores cosas, tanto en lo emocional como en lo material. La pregunta: ¿Y en cuánto a lo espiritual? Somos cuerpo que necesita lo material y que traiga consigo dignidad. Somos mente y necesitamos equilibrar nuestras emociones, para tener paz y vivir en paz con nuestro entorno; pero también somos alma y olvidamos muchas veces su cuidado y fortalecimiento, y es desde allí que todo ha de comenzar de nuevo.

Un alma puede estar enferma quizás por falta de alimento espiritual, que no le permitió crecer y mucho menos robustecerse; o porque las heridas la han debilitado y perdió fuerzas; o bien, porque virus y bacterias del mundo la han contaminado; y en algunos casos se encuentra detenida en el camino y negándose a avanzar. Jesús puede sanar cualquiera sea nuestra situación personal, solo tienes que abrirte a su Gracia.

La salud integral del cuerpo, mente y alma alcanza su plenitud desde el alma. Un alma sana es un cuerpo y una mente sana. Y ¿cómo tenemos un alma sana?. Jesús es el médico sin igual, solo en Él sanamos el alma que se encuentra enferma, Y , ¿cómo lograrlo?.

Las plegarias representan la fusión de nuestro corazón con el corazón de Dios. Cuando las hacemos con devoción, conmueven al Corazón Divino. Procuremos derramar toda nuestra alma cuando recemos a Dios. Reza y espera. En la oración confiada a Dios expresa tu verdad y si no puedes hablar, míralo y déjate mirar por Él.

Aliméntate con su Palabra, expresa tu amor hacia Jesucristo en el servicio y en el bien a los demás. Haz una buena confesión para comenzar de nuevo y así serás sanado, creciendo y fortaleciendo tu alma. Búscale en la Eucaristía, recíbelo, adórale como hicieron los Reyes Magos, que vinieron ante su presencia humilde en el portal de Belén a adorarle y reconocerle como su Dios, y experimentarás sentirte cada día renovado, fortalecido y en la esperanza y fe que creemos en un Dios que hace nuevas las cosas.

Experimentemos la transformación de la que nos habla San Pablo en Romanos 12,2: “ No sigan la corriente del mundo en que vivimos sino más bien, transfórmense a partir de una renovación interior…”. Como nos dice el papa Francisco: “Dios nos renueva, es decir, nos hace siempre nuevos”. Un cristiano que vive el Evangelio es “la novedad de Dios” en la Iglesia y en el mundo. Hermanos de esta manera obtendremos la salud perfecta, porque un alma sana, refleja un cuerpo y una mente sana. Dios les Bendiga en este nuevo año.

LEA ADEMÁS
Loading...
COMENTE