Maracaibo, Venezuela -

Opinión

Un asunto de responsabilidad social, por Jesús Salom Crespo

domingo 26/02/2017
4:20 AM
  • Jesús Salom Crespo

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L a crisis de Venezuela es la crisis de las universidades nacionales autónomas. No solo en cuanto a la problemática presupuestario financiera y sus consecuencias en la disminución de los altos estándares con los cuales se había venido manejando, sino también en la vetusta infraestructura y en la escasa o nula inexistencia de insumos y equipos para la docencia, la investigación, las actividades de extensión y las administrativas propiamente dichas.

El área donde la crisis se manifiesta con mayor intensidad es en la falta de una modernización de la plataforma tecnológica y comunicacional, a pesar del mantenimiento que realiza la Diticluz. Su importancia trasciende las actividades académicas, pues es fundamental para la administración de los recursos asignados por el Gobierno nacional y los procesos asociados a las rendiciones de cuentas para mostrar al país el correcto manejo de los dineros públicos asignados.

Sobre estas premisas, el Consejo Universitario de la Universidad del Zulia aprobó este lunes 20 de febrero, la Memoria y Cuenta del Ejercicio Fiscal 2016, que para cumplir con la normativa legal enviamos a la Opsu. LUZ rinde cuentas a las regiones Zulia y Falcón, y de cara al país, mediante el trabajo sistemático, honesto y responsable de los equipos institucionales (VAD, DGPlaniluz, Diticluz) que luchan contra limitaciones físicas, tecnológicas y procedimentales para cumplir una tarea de alta envergadura, por las condiciones que median.

Para la elaboración de la Memoria y Cuenta 2016 encontramos los mismos escollos con los que se topó nuestra recordada María Guadalupe Núñez de Parra, que en esencia son las consecuencias de los recortes al proyecto de presupuesto y la política de los desembolsos “extras” del Gobierno para cubrir las insuficiencias creadas. Esa entrega fragmentada de recursos debe ser rendidos de manera individualizada y requiere se redoblen los esfuerzo, lo cual aunado a las limitaciones que tenemos y los cambios en las directrices emanadas de la Opsu, que a su vez se traducen en nuevos formatos, dificultan en grado extremo la labor de los equipos de trabajo.

No obstante las dificultades, el trabajo mancomunado dio sus frutos y en el pasado mes de enero se envió la Rendición de Cuentas 2015. En abril se enviará el informe 2016. Mi agradecimiento y el de LUZ a todos los integrantes de los equipos de trabajo por mantener al día este requisito legal que, si bien es obligatorio, para nosotros constituye una responsabilidad con la sociedad a la que nos debemos.

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