Maracaibo, Venezuela -

Espectáculos

Músico venezolano participó en el documental “The Lambirds”

lunes 06/03/2017
6:59 PM
  • EFE / Foto: agencia

  • @versionfinal

  • Archivo

Dos jóvenes cineastas españoles acaban de presentar en el Festival de Cine de Miami el documental “The Lambirds en el que se cuenta la historia de unos 70 jóvenes asiáticos, en su mayoría nepalíes, que querían estudiar en Estados Unidos y por una estafa quedaron atrapados en una isla del Caribe.

Cuando el andaluz Fini Maza, director de la película, se enteró de la historia de decenas de jóvenes asiáticos que esperaban cada día en Santa Lucía a las puertas de una academia que nunca abría y dormían en una iglesia decidió dejar su vida de publicista en Miami.

Siguió su instinto y se fue detrás de una aventura que le cambió la vida, según dijo después de haber estrenado mundialmente su película en Miami el pasado fin de semana.

Ahora Maza y el escritor y editor madrileño Juan Lazzaro anhelan llevar “The Lambirds” a los festivales de Berlín y Toronto y, por qué no, luchar por algún premio grande.

Sin embargo, el objetivo principal es poder hacer otra película y, sobre todo, encontrar más ayuda para los nepalíes con los que Maza convivió durante dos años en Santa Lucía, donde aún quedan, tratando de recuperar su dinero, algunos de los 68 estafados, que son nepalíes en su mayoría, aunque también hay indios y filipinos.

El presunto autor de la estafa, Iftekar Shams, está en prisión a la espera de juicio.

La “verdadera misión” del filme, coproducido con Método y 9AM, es advertir a los estudiantes de países como Nepal sobre el peligro de que les ocurra lo que a los protagonistas de “The Lambirds“.

La pesadilla de los 68 estudiantes comenzó en 2015, cuando pagaron 10 mil dólares a un empresario por estudiar en una universidad llamada Lambirds Academy.

Aunque carecían de información suficiente, como miembros de una sociedad que tiene como uno de sus pilares la confianza en los demás, decidieron embarcarse en una aventura que les iba a convertir en el orgullo de sus familias.

Muchos de ellos se gastaron todo el dinero de las arcas familiares e incluso tuvieron que pedir préstamos a otras personas, indicaron los realizadores.

Su sueño se frustró al llegar a una isla en medio del Caribe que no se parecía en nada a Estados Unidos y en la que les requisaron los pasaportes.

En abril de 2015, cuando Maza estaba ya en Santa Lucía tratando de rodar un producto para televisión sobre los estafados, un potente terremoto asoló Nepal y también las familias de los estafados sufrieron sus efectos.

Maza se dijo que había que hacer una película. “Se había convertido en una historia humanitaria”, afirmó Maza, quien junto a la otra miembro del equipo en Santa Lucía, la editora y cámara Laura Bueno, rompieron la regla fundamental del documentalista de “no involucrarse en la historia”.

Ambos lloraron, rieron e incluso se emborracharon junto a los jóvenes estafados durante el tiempo que pasaron en Santa Lucía.

Según afirmó el director, en varios momentos eran la “única esperanza” de los nepalíes, un “clavo ardiendo” en medio del paraíso en el que estaban encerrados.

Aunque los nepalíes, indios y filipinos aún no han visto el documental, Laura Bueno deseó que “ayude para arreglar la situación familiar” de algunos de los protagonistas, mientras Fini Maza opinó que “les encantará” el resultado final.

Juan Lazzaro, quien trabajó desde el sur de Florida, se enamoró en la distancia de la lucha y el sacrificio de todos esos chicos y chicas que temían volver a su país por vergüenza y posibles represalias, y que estaban decididos a recuperar su dinero.

Lazzaro se había desempeñado en programas de telerrealidad y documentales hasta entonces, por lo que encontrar un proyecto en el que su trabajo valía para “salvar la vida de 70 familias” fue la “mayor motivación” que podía tener en su carrera.

Asimismo, destacó la ayuda, entre otros, del músico venezolano Rubén Gutiérrez, quien creó unas “composiciones bellísimas” que acompañan la historia y la llevan a “otro nivel”.

El compromiso social es lo más importante de una historia viva e interactiva en la que el espectador puede incluso ayudar a la causa de los estudiantes nepalíes.

“A cuanta más gente lleguemos, más gente va a poder ayudar a estos chicos”, aseguró Juan Lazzaro, contento con el recibimiento de Miami, que “conectó emocionalmente” con la historia y le otorgó una ovación a su fin.

LEA ADEMÁS
Loading...
COMENTE