Estudio revela que tenemos preferencia entre papá o mamá

Foto: allmommythings.com

Si bien es cierto que todos heredamos dos copias de cada uno de los genes. Una proviene de la madre y otra del padre, las células cerebrales tienden a activar una en vez de la otra. Este planteamiento choca con una de las hipótesis más aceptadas hasta ahora, que da por sentado que ambas son tratadas por igual. Por el contrario, estos neurocientíficos, destacan que la desigualdad es lo habitual en ciertas áreas cerebrales. Eso es al menos lo que sugieren sus ensayos con ratones.

Una reciente investigación revela que neurológicamente si es cierto que uno prefiera más a papá o a mamá, un equipo de investigadores de distintas instituciones estadounidenses asegura que muchas veces nuestras neuronas toman la decisión por nosotros y optan por los genes de uno de los progenitores.

Por ejemplo, en los roedores recién nacidos esta diferenciación se da en casi el 85% de los genes del núcleo dorsal del rafe, una región implicada en la liberación de serotonina un neurotransmisor que interviene en la regulación de los estados de ánimo. Sin embargo, apenas diez días después, este escenario cambia por completo, y en el 90% de los genes se activan indistintamente las citadas copias, la materna y la paterna.

Este neurocientífico espera que su trabajo arroje algo de luz sobre el origen de distintas dolencias mentales. Así, aunque aún está por determinar cuál el papel que juega en su aparición el desequilibrio genético que han detectado, entre los genes que presentan este, por así decirlo, poco ortodoxo comportamiento se encuentran algunos relacionados con el autismo, la esquizofrenia y el trastorno bipolar, entre otras afecciones.

“Normalmente, el hecho de tener dos copias de un gen funciona como una especie de sistema de seguridad, por si una es defectuosa. Pero si se activa la que ha mutado y se silencia la sana, aunque sea de forma temporal, pueden darse problemas en determinadas células”, explica la Universidad de Utah en un comunicado. De hecho, el grupo de Gregg ha observado que en las neuronas de unos ratones transgénicos solían activarse más las mutadas que las sanas.