Maracaibo, Venezuela -

Editoriales

Al maestro, con cariño, por Carlos Alaimo

domingo 15/01/2017
7:16 AM
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Es tan complejo y sutil el trabajo del maestro que se inicia con un acto de amor y desprendimiento, además de ausencia de egoísmo; porque a pesar de ser un científico de la educación que atesora las mejores competencias e inteligencia, da, no patenta lo que sabe, lo entrega a todos sin distinción alguna, sin guardarse nada para sí.

No cualquiera puede llamarse “guía de todos”, no cualquiera puede llevar el título que le asegura tomar la mano de generaciones para orientarlos en sus vidas, en sus relaciones, en la construcción de un entorno mejor, de una sociedad rica en amor y ciencia, incluso, puede no haber hurgado en alguna universidad parte de su sabiduría, solo llevarla consigo cargada naturalmente sobre sus hombros.

Al maestro, con cariño, todo, porque todo lo entrega con su máximo esfuerzo, y así como lo refleja la película protagonizada por Sidney Poitier, en 1967, riega con profunda esperanza el intelecto incipiente de niños, la curiosidad y revolución innata de jóvenes y los proyectos de adultos en sus diseños personales y colectivos.

La humildad los caracteriza, así como lo demostraron el saladillero Rafael Rincón González (1922-2012), quien utilizó la música como principal herramienta de conquista y atención, o José Manuel Dagnino (1834- 1901) nacido italiano, pero zulianizado profundamente, bachiller en medicina, transformado en eximio patólogo y filósofo; ambos educadores sabios en el uso de las herramientas formadoras en los períodos en donde militaron desde la verdad y teniendo la ética como premisa.

Maestros, hombres y mujeres dueños de una carga fulminante inmensurable dentro de sus mentes, capaces de volcarlas totalmente en otras conciencias que, de acuerdo con sus propias luces, trascenderán el in nito de la existencia humana.

Definitivamente no todos pueden llamarse maestro, el de la huella indeleble en el espíritu, en el corazón, en el intelecto de sus aprendices. Hoy felicitamos a todos aquellos que realmente deben ser llamados MAESTROS: una bomba de tiempo para el despertar de la conciencia.

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