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Se perdió “Misifus”, el gato venezolano que viajó a radicarse en Chile: su familia pide ayuda

El felino, gordo, de pelaje abundante, castrado y de color naranja, estaba acostumbrado en su antiguo hogar en Puerto Ordaz, Venezuela. Allí solía salir a sus anchas a la calle y volver de noche. Los vecinos lo querían y lo consentían, reseñó La Tercera.

miércoles 09/01/2019
2:44 PM
  • Redacción Web Versión Final

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  • La Tercera

Desde que llegó a Chile con su familia, el 26 de noviembre pasado como pasajero en el avión de la Fach que materializó el plan retorno impulsado por el gobierno, el gato venezolano “Misifus” estaba inquieto.

El felino, gordo, de pelaje abundante, castrado y de color naranja, estaba acostumbrado en su antiguo hogar en Puerto Ordaz, Venezuela. Allí solía salir a sus anchas a la calle y volver de noche. Los vecinos lo querían y lo consentían, reseñó La  Tercera.

Su rutina se vio interrumpida cuando su familia decidió viajar a Chile. Tuvo que recorrer -un poco sedado- un largo periplo para un felino de cuatro años de edad. No solo viajó por tierra 670 kilómetros desde su hogar hasta Caracas. Luego subió al avión militar que lo trasladaría a Santiago.

Después del estrés de la llegada, en medio de flashes y gritos de bienvenida a los viajeros, fue llevado a La Serena. Allí debió enfrentar el cambio no solo del clima, sino que también de espacio.

“Misifus” estaba estresado en el departamento. Finalmente, la madrugada del 14 de diciembre, se lanzó desde la terraza del segundo piso del edificio en el que vive su familia. Es el condominio “Nova Serena”, en Av. Los Libertadores. “No le gustó el encierro”, cuenta Rafael Guedes, su dueño.

Descartan secuestro

Desde entonces se le perdió la pista. Las cámaras de seguridad del lugar lo capturaron en el momento y se le veía caminar sin problemas. Su familia, formada por Rafael Guedes y su esposa, Claudia Suazo, junto con su hija, Andrea, han buscado sin descanso, han puesto afiches por la ciudad y se han contactado con la prensa local. Pero Misifus no aparece.

Si bien descartaron que el caso se relacionara con un secuestro, sus familiares no descartan que haya podido ser recibido en otra casa.

La pérdida del animal ha sido una de las cosas más difíciles que han tenido que enfrentar como familia desde que llegaron a Chile. “Ha generado mucha tristeza en mi esposa y mi hija. Les ha costado superarlo”, cuenta Rafael.

Un gato manso y tímido

La pena se ahonda porque el gato era el “apoyo emocional” de la joven. El animal estaba entrenado por un neurólogo venezolano para acercarse a ella y calmarla durante sus cuadros de ansiedad y migrañas.

La familia de Misifus lo describe como un gato manso y tímido. “Eso es lo que nos preocupa, porque no suele acercarse con facilidad a la gente. Nuestra esperanza es que haya estado con mucha hambre y que alguien que le gusten los gatos le haya ofrecido comida y ojalá lo esté cuidando”, expresa esperanzado Rafael.

Hasta el momento, la familia afirma que “si es necesario” ofrecerán una recompensa por hallar a Misifus.

El cartel con el que piden ayuda para encontrar a Misifus.
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