Maracaibo, Venezuela -

Ciudad

La desidia arropa al barrio Mi Esperanza

jueves 14/01/2016
8:42 AM
  • María Gabriela Silva/ Foto: Juan Guerrero

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  • Archivo

Aún después de los 36 años de la fundación del barrio Mi Esperanza, ubicado en el sector El Marite, parroquia Venancio Pulgar,  al oeste de Maracaibo, las condiciones precarias de vida a las que se enfrentan los vecinos son alarmantes. Los botes de aguas negras, las calles polvorientas y la falta del sistema de gas por tubería afectan a toda la barriada y estas son unas de las tantas denuncias que exigen.    

Mauricio Urdaneta, dirigente de la comunidad, explicó que Mi Esperanza está conformada por 10 calles y dos avenidas principales que se dividen en tres etapas: la primera etapa constituida por las calles diez, nueve, ocho y siete; la segunda etapa por la número seis, cinco, cuatro y tres; y finalmente la primera etapa por la avenida principal 107A y las vías dos y uno.

“En la gestión del gobernador Pablo Pérez se ejecutaron dos obras: en la primera y segunda etapa se realizaron trabajos en aceras, brocales, asfaltado y sistema de cloacas. La calle dos, uno y una de las avenidas principales quedaron pendientes para una tercera etapa que aún, para la fecha, no se ha culminado”, comentó Urdaneta.

Mil y un intentos han hecho los vecinos para solucionar la situación. Urdaneta contó: “Realizamos una protesta hace dos años, en la gobernación, donde nos prometieron respuestas en tres meses. Este año el barrio cumplió 36 años y seguimos presentando problemas con botes de aguas negras y muchas más cosas”. 

Otros afectados

Derwin Gómez, vocero del concejo comunal Nuevo Amanecer del barrio Mi Esperanza sector 3, acotó que “este barrio ha perdido las esperanzas, han pasado los gobiernos y las obras siguen inconclusas. Uno de los problemas es la vialidad, la avenida principal está en ruinas, no han hecho la instalación de aguas servidas. Por supuesto, cada vez que llega el agua las cloacas colapsan. Alrededor de unas 700 familias, y creo que quedo corto, se ven afectadas directamente por el bote de aguas negras que salen también del retén, la carretera está seca solo cuando no hay agua. Siempre esperan que haya un mal para solucionar los problemas, en las últimas lluvias, con una simple llovizna se inundaron todas las casas porque la cañada está llena de basura, les parece más barato invertir en colchones que en hacerle mantenimiento a la quebrada”.

Nora Flores, vocera del concejo comunal Mi Esperanza Bolivariana, primera etapa, narró  que “el problema en este sector es que las cloacas están colapsadas y el agua nunca llega. Ya he llevado peticiones a Hidrolago y no nos dan respuesta, en cinco manzanas solo llega agua a las tres primeras casas de cada cuadra, tenemos más de un año con este problema. Otro asunto es con la tubería de gas, tampoco nos llega y las tuberías están llenas de agua, en mi casa tenemos muchísimo tiempo cocinando con bombona”.

La inseguridad es un tema que tienen en común todos los sectores; el hampa los tiene azotados. Flores declaró que la cañada Fénix es una guarida de malhechores, “ahí meten los carros robados y a la gente que atracan”, aseveró. Exigen que los funcionarios aumenten la vigilancia en la zona y garanticen la seguridad de los habitantes del barrio.  

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