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El amor nace en la esencia del ser

domingo 14/02/2016
6:38 AM
  • Mayli Quintero-Ana Karolina Mendoza

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El amor ha sido llamado el sentimiento más común y más complejo de la historia. En español, la palabra amor deriva del latín amor, -ris. La palabra latina se relaciona con una raíz indoeuropea amma, que es una voz infantil para llamar a la madre. Entonces, el amor de madre es el primero que recibe todo ser humano, y de allí deviene su nombre en nuestra cultura.

En la cultura griega clásica distinguían cuatro tipos de amor, con términos diferentes: Eros para dar a entender la pasión o el sentimiento intenso. Storge es un amor o lealtad que se basa en algún vínculo. Esta palabra por lo general se refi rió a lazos familiares. Filia se acerca más a la manera como normalmente usamos hoy en día la palabra amor. Tiene que ver con afecto o sentimiento cá- lido para con alguien o algo. Y Ágape se refi ere a un amor incondicional y reflexivo, en el que la prioridad siempre es el bienestar del ser amado, es visto como un acto de buena voluntad. Cada tipo de amor se fundamenta en la esencia o en una cualidad específica de lo amado.

Una clasificación parecida hace Erich Fromm, filósofo humanista, en su libro ‘El arte de amar’. El fraternal lo considera como el amor básico el cual tiene un sentido de responsabilidad, cuidado y respeto hacia el ser humano; mientras que el materno representa la incondicionalidad para el niño. También se dan el amor eró- tico, el amor a sí mismo y por último el amor a Dios, quien representa el valor supremo en todas las religiones sean monoteístas o politeístas.

¿Impulso o sentimiento?

Un estudio realizado por la antropóloga Helen Fisher de la Universidad de Rutgers, Nueva Jersey, arrojó que el amor no es una emoción, sino un impulso que surge cuando el cerebro se inunda de neurotransmisores como la dopamina que también es una hormona que activa la euforia y el placer . Esto sucede en la etapa del enamoramiento.

Por otra parte, el psicólogo mexicano Jorge Carreño-Melendez, en su investigación ‘El amor desde un enfoque psicológico, explica que “La vivencia del amor es un sentimiento y un afecto que dependen de lo íntimo y de lo interrelacional”, es decir, este vínculo se crea en la crianza y es la convergencia entre la cultura y la ideología, “eso explica tantas visiones del mundo y del amor; por este hecho, el producto fi nal es un contenido psicológico con una concepción particular del mundo, con signifi cados diferenciados para cada individuo a la lógica de la interpretación de la realidad y, por tanto, de la vida cotidiana”.

La poética del amor

El amor ha servido de inspiración a los grandes creadores literarios de todos los tiempos. Desde la Iliada, donde la guerra inicia por la disputa del amor de Helena, hasta el inicio de la novela moderna, con Don Quijote de la Mancha, que aunque parodia de las novelas de caballería, el amor del héroe por Dulcinea inspira grandes hermosas líneas para la mujer amada. En el verso también ha encontrado el amor un cauce expresivo.

El amor como tema abre paso a diversos sentimientos con él relacionado: el desamor, la declaración, el extrañamiento, el dolor, la traición, la pasión. Pablo Neruda escribió 20 poemas de amor y una Canción desesperada, porque el amor también es dolor, angustia, incertidumbre; el amor es contradicción. El poeta lo sabe.

“Desmayarse, atreverse, estar furioso, / áspero, tierno, liberal, esquivo, / alentado, mortal, difunto, vivo, / leal, traidor, cobarde y animoso; / no hallar fuera del bien centro y reposo, / mostrarse alegre, triste, humilde, altivo, / enojado, valiente, fugitivo, / satisfecho, ofendido, receloso; / huir el rostro al claro desengaño, / beber veneno por licor suave, / olvidar el provecho, amar el daño; / creer que un cielo en un in erno cabe, / dar la vida y el alma a un desengaño; / esto es amor, quien lo probó lo sabe”, así cantó Lope de Vega.

Principios para “el amor sano”

A juicio de Luisa Perce eld, periodista y especialista en psiconeurolingüista, el “amor sano”, en todos sus vínculos, debe establecerse en los siguientes principios.

*La solidaridad no es alcahuetería.

*La condencialidad no es guardar secretos que perjudiquen al otro.

*La empatía: comprender desde el espacio del otro.

*Ir más allá de las palabras: El lenguaje corporal, los gestos y los detalles también hablan.

*Proximidad: las caricias, los abrazos, los besos y la cercanía emocional.

*Que el desinterés prevalezca sobre la mezquindad.

*Pensar en el bienestar de los dos (padres-hijos, hermanos, novios, esposos, amigos).

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